¿Dónde paga impuestos alguien que trabaja en otro país?
por Dr Placebo
Y, por lo menos para mi, es lo único bueno que estamos sacando de la crisis: no me refiero a que se vaya gente de España y deje a sus familiares y amigos; me refiero a que las empresas españolas, por fin, se ponen las pilas y buscan negocio fuera, aprenden idiomas, vendemos algo que no sea solo ladrillo y playa…y los trabajadores, también.
En esta situación, un amigo mío que se marcha en unas semanas a trabajar fuera, me estuvo contando un problema en el que yo no había caído: ¿dónde ha de pagar impuestos alguien que se marcha a trabajar fuera?.
La pregunta es más compleja de lo que parece, ya que hay muchas situaciones diferentes: alguien que no tiene trabajo y se marcha a buscarlo a otro país; alguien que tiene un trabajo aquí, pero le mandan un tiempo (un año, por ejemplo) a otro país; en este último caso, depende de dónde te paguen (si te pagan en España, te pagan en tu país de destino, etc)…
Por lo ‘general’, una vez conseguido el permiso de trabajo, el trabajador ‘sufre’ lo que se llama ‘doble imposición internacional’, es decir, que pagas impuestos en tu país de destino (lo que se denomina ‘obligación real’, ya que estás viviendo y ‘disfrutando’ de otro país) y en tu país de origen (en este caso, España, lo que se llama ‘obligación personal’, ya que antes o después es probable que acabes volviendo a tu país).
De todas maneras, no te asustes: como te comento, esa es la normal general, pero ya depende de muchas condiciones y, por supuesto, del país de origen: España tiene firmados convenios con multitud de países donde se definen mejor estas características de qué tienes que pagar, si te puedes desgravar los impuestos que pagas en un país por los que deberías pagar en otro, temas como la jubilación (¿dónde cotiza?), etc…Para todo ello, la Agencia Tributaria tiene una guía de Tributación para No Residentes que te aclara y detalla un poco más todo esto.
Igual que desde hace un tiempo todos conocemos a alguien que está en paro, desde hace unos meses, todos vamos conociendo a alguien que se marcha a trabajar fuera de España.
Y, por lo menos para mi, es lo único bueno que estamos sacando de la crisis: no me refiero a que se vaya gente de España y deje a sus familiares y amigos; me refiero a que las empresas españolas, por fin, se ponen las pilas y buscan negocio fuera, aprenden idiomas, vendemos algo que no sea solo ladrillo y playa…y los trabajadores, también.En esta situación, un amigo mío que se marcha en unas semanas a trabajar fuera, me estuvo contando un problema en el que yo no había caído: ¿dónde ha de pagar impuestos alguien que se marcha a trabajar fuera?.
La pregunta es más compleja de lo que parece, ya que hay muchas situaciones diferentes: alguien que no tiene trabajo y se marcha a buscarlo a otro país; alguien que tiene un trabajo aquí, pero le mandan un tiempo (un año, por ejemplo) a otro país; en este último caso, depende de dónde te paguen (si te pagan en España, te pagan en tu país de destino, etc)…
Por lo ‘general’, una vez conseguido el permiso de trabajo, el trabajador ‘sufre’ lo que se llama ‘doble imposición internacional’, es decir, que pagas impuestos en tu país de destino (lo que se denomina ‘obligación real’, ya que estás viviendo y ‘disfrutando’ de otro país) y en tu país de origen (en este caso, España, lo que se llama ‘obligación personal’, ya que antes o después es probable que acabes volviendo a tu país).
De todas maneras, no te asustes: como te comento, esa es la normal general, pero ya depende de muchas condiciones y, por supuesto, del país de origen: España tiene firmados convenios con multitud de países donde se definen mejor estas características de qué tienes que pagar, si te puedes desgravar los impuestos que pagas en un país por los que deberías pagar en otro, temas como la jubilación (¿dónde cotiza?), etc…Para todo ello, la Agencia Tributaria tiene una guía de Tributación para No Residentes que te aclara y detalla un poco más todo esto.
El teléfono es un gasto necesario. Antes o después, a primera o última hora del día, lejos o cerca, antes o después tenemos que llamar a alguien desde el fijo, mensajear o chatear con nuestro teléfono móvil. Eso no quiere decir que tengamos que dejarnos un riñón cada mes. Hay trucos tan simples como eficaces para reducir el llanto a la hora de recibir la factura de teléfono:
Y todos imaginamos que el precio de las cafeteras en cápsulas es más caro, pero no sabemos cuanto; hoy te quiero hacer una comparativa del precio, sin entrar a valorar el sabor, variedad, etc…donde está claro que la opción monodosis gana por goleada.
Probablemente casi nadie de nosotros entramos en Internet para ganar dinero, pero sin saberlo estamos haciendo ganar un extra a 7 de cada 10 páginas que visitamos, que es la porción de sitios web que se crean para generar ingresos. Así, la principal división entre páginas web suele hacerse entre editoriales (o informativas, puro dato) y las comerciales (con fines lucrativos). Seguro que aunque tengas una de las primeras, no te importaría adaptarla a una de la segunda clase. ¿Pero cómo?
‘¿Qué ocurre con los pisos (y suelo) de los bancos? ¿por qué no bajan de una vez?’. Es algo muy sencillo de explicar: un banco (cualquiera en España, aunque algunos más y otros menos) dispone de una cartera de viviendas acabadas, sin acabar, embargadas, etc…Lo lógico sería que ese banco las pusiera a la venta al precio que fuese, las vendiera y tuviera dinero, que eso es lo que le gusta a los bancos (el dinero), ¿no?. Pues no: el banco nos las llega a vender porque no quiere rebajar el precio.
El coche, además de ser una necesidad imperiosa para millones de personas, es nuestro segundo gasto más importante, solo superado por la casa. Es decir, para muchos es el gasto más importante a secas, porque o la casa les vino dada o viven de alquiler. Otros muchos ni siquiera llegar a poder permitirse tal gasto, pero ese es otro tema... La realidad es que es un gasto, no una inversión, pues pierde precio desde el mismo momento en que lo compramos. Y llega un momento en que hay que venderlo, ya sea por viejo, por capricho o por necesidades de la coyuntura. Veamos qué opciones tenemos llegado el caso.
‘¿Qué es Lyoness?’. Lyoness es una empresa de origen austriaco y que ofrece una comunidad de compras: básicamente lo que esto quiere decir es que te entregan una tarjeta descuento y si compras en alguno de los negocios asociados, te ofrecen un descuento que te reingresan.
La rentabilidad en especie son casi tan viejas como los bancos. Lo llamativo de un buen regalo de forma inmediata a veces supera la incertidumbre de un dinero no sabemos muy bien cuánto ni cuándo. De ahí que, aunque haciendo números lo que nos da un banco empaquetado con un lacito siempre es menos gravoso para ellos que ofrecer una rentabilidad elevada a vencimiento (un depósito a plazo fijo de los habituales), siguen teniendo éxito este tipo de iniciativas. Como nosotros no nos cerramos a ninguna opción, ahí va una lista detallada de las mejores ofertas en especie en cuentas nómina, ordenadas según lo que ganemos al mes:
‘¿Qué es una central de compras?’. Como su nombre muy bien indica, una central de compras es un punto para centralizar todas las compras que deben realizar una avocación o grupo de personas, empresas, administraciones, etc…Por ejemplo: imagina que tú trabajas en una empresa que necesita ‘folios’ (o lo que sea) y cada cierto tiempo, compras tus folios; ahora imagina que tú empresa, decide asociarse con otras empresas para crear una ‘central de compras’ de manera que una oficina centralizada gestione todas las compras de ese grupo de empresas.
Cada principio de mes, el mismo propósito de ahorrar algo. Y cada final de mes, las mismas estrecheces y de ahorro nada, sino hasta números rojos. A todos nos ha pasado, y cada vez es menos compatible con llevar una vida digna, dado el momento lamentable de la economía. Por eso es importante planificarse mediante un presupuesto ajustado. Apuntar todo lo que entra y sale de la caja familiar es la única forma de saber dónde ahorrar. Toda contabilidad básica se divide en dos vertientes: gastos e ingresos, y como tal debes tener dos hojas de Excel, una para lo que entra y otra para lo que sale de la caja.




