¿Qué pasa con los bancos?
por Idéfix
Pese a que nuestro archienemigo Leopoldo ya haya dado alguna clave, imagino que muchos os seguiréis preguntando a qué se debe este carrusel de bajadas en bolsa, intervenciones estatales y anuncios de pérdidas apabullantes a las que nos están acostumbrando instituciones que hasta hace escasamente un año parecían las empresas más sólidas del mundo.
Si un señor jubilado se atreve a dar su opinión leyendo un par de periódicos, habrá que dar por hecho que la veda está abierta y todos podemos decir lo que pensamos sin miedo a las reprimendas de los expertos. Si además da la casualidad de que uno trabaja en el sector afectado -desde mi mesa de contrachapado se intuye a lo lejos el epicentro de la crisis- y lee algún que otro periódico generalista, algún económico y el imprescindible Confidencial, no puede evitar acabar teniendo una opinión propia.
El origen de la crisis parece claro: todo empezó con las hipotecas subprime norteamericanas y se complicó enormemente con los productos derivados con los que los bancos de inversión se sacaron el marrón de encima e ingresaron enormes comisiones. Pero su prolongación en el tiempo no ha sido explicada convenientemente. En mi opinión, corroborada gracias a algunos artículos del periódico de Cacho, la clave es que los bancos no son capaces de entender los balances de sus competidores.
Gracias a las nuevas normas de contabilidad (IAS) y al nuevo ratio de solvencia (Basilea II), que dejan a cada banco la posibilidad de establecer sus propios cálculos, entender un balance se ha convertido en una misión imposible. Los contables, esos tipos grises con caspa de las mesas de contrachapado, nos hemos convertido en activos realmente apreciados.
Somos odiosos, pero tenemos algunas de las claves de lo que está pasando. ¿Cuál es nuestro consejo?: no te fíes de nadie. Sí no llegamos a entender nuestros propios cálculos de provisiones, ¿cómo vamos a podernos fiarnos de los de la competencia?. El ejemplo perfecto es el caso de Deustche Bank: un final de trimestre se encuentran un montón de millones de pérdidas. ¿Qué hacen?. Reclasifican una cartera –es decir, mueven unos préstamos de una línea del balance a otra- y de repente son 414 de beneficio. Abracadabra.
La crisis financiera se complica por momentos, ¿quiénes tienen las claves?. Unos tipos reservados, cínicos y menospreciados hasta el momento: los contables.
Pese a que nuestro archienemigo Leopoldo ya haya dado alguna clave, imagino que muchos os seguiréis preguntando a qué se debe este carrusel de bajadas en bolsa, intervenciones estatales y anuncios de pérdidas apabullantes a las que nos están acostumbrando instituciones que hasta hace escasamente un año parecían las empresas más sólidas del mundo.
Si un señor jubilado se atreve a dar su opinión leyendo un par de periódicos, habrá que dar por hecho que la veda está abierta y todos podemos decir lo que pensamos sin miedo a las reprimendas de los expertos. Si además da la casualidad de que uno trabaja en el sector afectado -desde mi mesa de contrachapado se intuye a lo lejos el epicentro de la crisis- y lee algún que otro periódico generalista, algún económico y el imprescindible Confidencial, no puede evitar acabar teniendo una opinión propia.

Gracias a las nuevas normas de contabilidad (IAS) y al nuevo ratio de solvencia (Basilea II), que dejan a cada banco la posibilidad de establecer sus propios cálculos, entender un balance se ha convertido en una misión imposible. Los contables, esos tipos grises con caspa de las mesas de contrachapado, nos hemos convertido en activos realmente apreciados.
Somos odiosos, pero tenemos algunas de las claves de lo que está pasando. ¿Cuál es nuestro consejo?: no te fíes de nadie. Sí no llegamos a entender nuestros propios cálculos de provisiones, ¿cómo vamos a podernos fiarnos de los de la competencia?. El ejemplo perfecto es el caso de Deustche Bank: un final de trimestre se encuentran un montón de millones de pérdidas. ¿Qué hacen?. Reclasifican una cartera –es decir, mueven unos préstamos de una línea del balance a otra- y de repente son 414 de beneficio. Abracadabra.
| El nuevo billete de un dólar | |
| En la actual cumbre del G20 se está hablando de refundar el capitalismo y yo creo que para refundarlo hay que empezar desde cero, todo nuevo...incluso la moneda oficial | |
| El catastrofista de la semana: José María Aznar | |
| Después del 'tranquilizador' mensaje de la semana pasada con Santiago Niño Becerra, esta semana le toca darnos ánimos a otro grande, José María Aznar. | |
| El tráfico y la crisis | |
| La crisis ha influido incluso en el número de accidentes de carretera que hay cada fin de semana en España...o eso dice el director de la DGT, Pere Navarro | |
| ¿Se acaban las reservas de los bancos españoles? | |
| Los problemas graves se sitúan en tasas de moras de entre el 6% al 8%. Si pensamos que algunas de las entidades que empezaron el el 2008 en niveles del 0,5% ya están en niveles del 4%... | |
archivado en Crisis Ninja, Sector Financiero, La historia



