Ejemplos de la crisis: la "alta cocina pobre" en Madrid Fusión

Lo que antes eran platos hoy son tapas, y lo que antes se hacía con caviar ahora se hace con arroz. No hay dinero para gastar en comer, pero todos seguimos necesitando comer 3 veces al día (mínimo…)

Lo que antes eran platos hoy son tapas, y lo que antes se hacía con caviar ahora se hace con arroz. No hay dinero para gastar en comer, pero todos seguimos necesitando comer 3 veces al día (mínimo…)

Ahora que los menús del día bajan de precio, que los restaurantes de noche empiezan a vaciarse y que merendar ya casi es un lujo, la «alta cocina pobre» es lo que se lleva en la feria Madrid Fusión, el encuentro de los cocineros que mandan en esto y que tiene lugar estos días en Madrid: patatas a la importancia en plato XXL, arroz con muchos colores pero arroz al fin y al cabo, o sopa de castañas servida sólo con buenas maneras. El truco está en utilizar productos muy baratos pero darles un toque especial, intentando renunciar a las facturas astronómicas sin renunciar al sabor y a la originalidad. Si es que, donde esté una buena tortilla española…

Otras tendencias que triunfan estos días en Madrid Fusión son los small plates (su nombre, a poco que se sepa inglés, deja claro de qué va la cosa), los gastrobares (grandes cocineros, casi todos con Estrella Michelín que cocinan sus ideas en plan tapa, para reducir precios) o un concurso de bocadillos de autor (ganado por el chef Armando Saldaña, mi idea de chorizo entre pan y pan fue rechazada por plagio).

Madrid Fusión ocupa este año un 13% menos espacio que el año pasado, y Adriá, Arzak y compañía se han dado cuenta de que ya no vale con nitrogenar cosas raras o arremolinar otras. Queremos comer, y punto.