Si yo fuera Presidente: reducir gastos

A todos nos encanta arreglar el mundo, dirigir la selección, explicar como ganar la carrera a Fernando Alonso y solucionar las huelgas…pero no es tan fácil.

A todos nos encanta arreglar el mundo, dirigir la selección, explicar como ganar la carrera a Fernando Alonso y solucionar las huelgas…pero no es tan fácil.

Cuando ha acabado un partido de fútbol, si nuestro equipo ha perdido, nos encanta criticar y decir “es que el entrenador tenía que haber puesto a XXX en lugar de YYY”. Y ya está. Es así de fácil. Si nosotros fuéramos el entrador estaría todo arreglado. El problema es que no es tan fácil verlo antes del partido.

Con la crisis pasa igual: todos tenemos claro que el Gobierno lo hace mal y que nosotros lo haríamos bien y, además de no habernos metido en esta crisis, nos sacaríamos de ella en un momento.

Como yo también tengo mi parte crítica, hoy empiezo una serie de artículos sobre lo que yo haría si fuera Presidente en diferentes temas de esta crisis. Espero que sean artículos polémicos y que den pie a muchos comentarios e insultos varios hacia mi persona, pero bueno, es lo que tiene ser el Presidente.

Hoy toca ‘reducir gastos’:

  • Quitaría la televisión pública: pero estatal y de las comunidades. Los 7.000 millones de deuda de RTVE o los 1150 millones que llevan TV3 y Canal 9 (cada una), nos pueden hacer pensar en qué estamos tirando el dinero: en ver partidos de fútbol repetidos (La Sexta y Autonómicas), en Mira quien baila (30.000 euros a Ana Obregón o 40.000 a Ortega Cano), etc…no me parecen formas coherentes de gastar el dinero público (sobretodo porque hay cientos de canales en los que la gente puede refugiarse)
  • Quitaría Correos: quizá no a corto plazo, pero promovería un plan para fomentar el uso de ‘nuevas’ tecnologías (el email, etc) y reducir paulatinamente el uso de Correos y el gasto que supone, además de una atraso (es contaminante, es lento, es caro…
  • Reducir gastos en alumbrado: muchos de los proyectos del Plan Zapatero se están orientando (por suerte) a reducir el enorme consumo en alumbrado que tienen muchas ciudades en nuestro país: cambiar bombillas por otras de menor consumo.

Otro día, más propuestas presidenciales