Indemnizaciones por despido en forma de robos

El 59% de los empleados estadounidenses que fueron despedidos en 2008 se llevaron de la empresa algo más que la carta de despido. Los datos confidenciales son un mercado en alza

El 59% de los empleados estadounidenses que fueron despedidos en 2008 se llevaron de la empresa algo más que la carta de despido. Los datos confidenciales son un mercado en alza

Lo de tomarse la justicia por el pito de un sereno es muy típico en épocas de crisis. Y en Estados Unidos no iban a ser menos. Un estudio del Instituto Ponemon (no confundir con los Pokémon) revela que 6 de cada 10 empleados que fueron despedidos en ese gran país entre México y Canadá en 2008 se fueron de la empresa con un buen archivo de datos bajo el brazo. El objetivo era chantajear a su ex empresa, tener ‘ventaja’ a la hora de buscar uno nuevo en el mismo sector o simplemente tocar las narices.

Datos de clientes, consultas financieras, software… no dejaron títere con cabeza. Todo parece apuntar a que la gente se ha dado cuenta de que la propiedad intelectual de una compañía es más aprovechable que sus bienes físicos. Eso de robar bolis y gomas ha pasado de moda, y además es mucho más cómodo ‘mangar’ vía lápiz USB. Además, los que saben de esto dicen que la cosa irá a más. Aumento de despidos = aumento del riesgo de que tus datos vuelen de mano en mano.

Otro estudio de McAfee dice que las pérdidas ocasionadas a las empresas por el intercambio de información confidencial en el mercado negro ascendió a mil millones de dólares sólo en 2008. Aunque, teniendo en cuenta que la susodicha compañía se dedica a crear programas de protección de datos, no sería de extrañar que la cifra estuviera pelín hinchada (yo, y más en tiempos de crisis, nunca me fío de las cifras tan altas y redondas).

Aunque quizá hay quien lo hizo simplemente por nostalgia, como cuando te llevas un vasito de arena de esa playa que tan bien te lo ha hecho pasar en tus vacaciones, la cosa es grave. Como cunda el ejemplo…