La crisis también se refleja en la publicidad de la Super Bowl

Los anuncios del descano de la Super Bowl, la final del campeonato de fútbol americano, bate récords cada año. Y esta edición nos han dicho que empeñemos oro y que nos reciclemos laboralmente…

Los anuncios del descano de la Super Bowl, la final del campeonato de fútbol americano, bate récords cada año. Y esta edición nos han dicho que empeñemos oro y que nos reciclemos laboralmente…

La publicidad es el espejo de la sociedad, y la retransmisión de la Super Bowl (nunca un descanso dio más juego) es el momento cumbre del mundo de la publicidad. Si esta regla de tres es cierta, hay que echarse a temblar.

Las crisis se suelen llevar por delante gran cantidad de los gastos en publicidad (que se lo digan a diarios gratuitos como Metro, que cierran ediciones por vivir exclusivamente de los ingresos publicitarios), pero desafiando a la situación económica global, la última edición de la finalísima de fútbol americano, la XLIII edición de la SuperBowl, jugada el fin de semana pasado, batió récords de nuevo: la NBC, cadena que retransmitió el partidazo para todo EEUU y vendió la señal para el extranjero, ingresó nada menos que 261 millones de dólares en publicidad sólo en ese día, de los cuales 206 los ganó con espacios vendidos durante la emisión de la final. Las cuentas salen a razón de 3 millones de dólares por spot de 30 segundos, a 100.000 dólares el segundo. Por cierto, ganaron los Pittsburgh Steelers, pero eso aquí a nadie le importa.

En principio, tanto gasto en anuncios televisivos no tiene nada de malo, lo que hace reflexionar es quién pudo comprar esos espacios publicitarios este año: Career-Builder.com, una web para buscar trabajo y reciclarse laboralmente, y Cash4Gold, una compañía que se dedica a empeñar oro, ocuparon un par de los espacios más caros, en plena vorágine de espectáculo yankee mediada la final. Lo que otros años eran anuncios de Coca-Cola, coches y tarjetas de crédito, este año son casas de empeño y webs tipo infojobs. Es decir, lo que hasta hace poco era “compra, compra, compra” como mensaje, hoy es “vende, cambia, peligro”. Inquietante.