Letonia y Rumanía, "productos basura" en Europa

La basura no sólo está en bancos y vertederos, también ha llegado a los gobiernos europeos. Que países de la Unión Europea se vengan abajo es grave por muy pequeños y lejanos que parezcan.

La basura no sólo está en bancos y vertederos, también ha llegado a los gobiernos europeos. Que países de la Unión Europea se vengan abajo es grave por muy pequeños y lejanos que parezcan.

Se cumplen las previsiones-temores de Morito. Echemos un vistazo a Europa del Este (del noreste, más concretamente): Letonia, ese pequeño país que siempre se nombra junto a Lituana y Estonia, vio como su Gobierno casi en pleno dimitía el pasado viernes acuciado por la crisis, que está dejando al país temblando. La cosa está tan malita que la agencia de calificación Standard & Poor’s, uno de nuestros archienemigos, ha rebajado la calificación de su deuda soberana al nivel de “producto basura” (BB+, en una escala que empieza en el impoluto nivel AAA+, recientemente perdido por España). Así, como suena. Esto quiere decir que hacer negocios con Letonia es parecido a tirar el dinero. Rumanía también está en el club de los “no inviertas aquí ni de coña”, y ambos son países de la Unión Europea, ojo. Están sin un duro, y nos dicen que no son de fiar. No hablamos de países africanos al borde del colapso, hablamos de vecinos colapsándose. Y como siempre se habla de Letonia unido a Lituania y Estonia, estos dos últimos países también han sido advertidos.

¿Y todo esto por qué? Una explicación concienzuda ocuparía un libro, pero las agencias dicen que la crisis financiera está golpeando de lleno a los mercados emergentes, y ahí Europa del Este tiene un papel protagonista. Los que creíamos que éramos ricos les dimos muchos créditos que ahora necesitamos recuperar y que ellos que creíamos que a estas alturas también serían ricos, no nos pueden devolver. A todo esto se mete el Fondo Monetario Internacional y les presta 7.500 millones de dólares más, dinero que irremediablemente se irá sumando al agujero negro en el que se ha convertido la economía de Letonia. Matar moscas a cañonazos está de moda.

Es una muestra más de que el mundo entero está unido por invisibles pero indivisibles lazos financieros que nos obligan a estar al tanto de todo lo que pasa en todos los rincones. Si Asia se resfría, Europa coge fiebre, y si Estados Unidos tira de la manta, Australia se queda con el culo al aire. ¿Acabaremos por no ser nadie de fiar? Los ninjas os lo iremos contando.