Repaso a las indemnizaciones por despido improcedente en Europa

¿Abaratar el despido? ¿Encarecerlo? Es el último tema caliente que nos deja la crisis. Echemos un ojo a cómo se lo toman en el resto de Europa. Copiar es de sabios.

¿Abaratar el despido? ¿Encarecerlo? Es el último tema caliente que nos deja la crisis. Echemos un ojo a cómo se lo toman en el resto de Europa. Copiar es de sabios.

Estos días el debate sobre si sería positivo abaratar el despido (hablando siempre de despido improcedente, si llegas borracho día sí día también te ponen de patitas en la calle con razón y punto) está más encendido que las estufas de Siberia. Para que puedas hablar con conocimiento de causa en las tertulias del bar, ahí va una comparativa de cómo se hacen las cosas en el resto de Europa. Todo está ya inventado:

  • España: batimos récords de paro, 14,4% y subiendo, y también de indemnización por despido, el jefe nos tiene que pagar 45 días por año trabajado hasta 3 años y medio después de darnos la patada.
  • Holanda: la envidia del resto, goza de pleno empleo (2,7% de paro) y allí se negocia lo de indemnizar por despido, cada caso es distinto. Hablando se entiende la gente.
  • Francia: nuestros vecinos de arriba dicen tener una cifra de paro medio (7,9%, ya nos gustaría…) e indemnizaciones equivalentes a los últimos 6 meses trabajados, lo que equivale a que te echan hoy, pero tu cuenta corriente se entera medio año después.
  • Portugal: son unos copiones. Tienen el mismo paro que Francia y las mismas indemnizaciones por despido que en España.
  • Reino Unido: no hacen más que quejarse, pero tienen un paro de ‘sólo’ un 6,1%. Mucho más de lo que tenían hace poco pero menos de lo que ha tenido nunca España. Allí te dan seis mil y pico euros cuando te despiden y a correr. La libra está cada vez más baja, pero con eso en Londres no te llega ni para el bonobús.
  • Alemania: te pagan un mes de salario por año trabajado ahora que su paro está por encima del 7%. Como buenos alemanes, son discretos. Están en la media europea en todo.


No nos tomemos esto al pie de la letra, todo parecido entre un español, un francés y un portugués (no voy a contar un chiste, no) es producto de nuestra imaginación, y además los despidos a menudo acaban en juicios que cambian las condiciones arriba expresadas, pero siempre es bueno estar informado.