Tácticas para salir de la crisis: cundir el pánico

La semana pasada pudimos leer una noticia sobre los escasos conocimientos de los españoles en información viaria y que, igual alguien no se dio cuenta, pero es una consecuencia de la crisis.

La semana pasada pudimos leer una noticia sobre los escasos conocimientos de los españoles en información viaria y que, igual alguien no se dio cuenta, pero es una consecuencia de la crisis.

Más o menos un mes antes pudimos leer que las autoescuelas estaban pasándolo realmente mal con la crisis: ahora la gente igual ya no se saca el carnet (porque quizá ni se pueda comprar un coche), o prefiere hacer prácticas con su padre por alguna zona y ahorrarse algunas prácticas o estudiar la parte teórica por Internet y acudir prácticamente a hacer el examen y poco más.

¿Qué se les ocurrió a las autoescuelas? Pues acudir a sus viejos clientes: los que ya tenemos el carnet de conducir. Gracias a una noticia nos dijeron que el 96% de los conductores actuales suspenderían el carnet de conducir y pedían que, al igual que, al renovar el carnet de conducir, tenemos que pasar una revisión médica, pues que pasáramos de nuevo un exámen.

Sin poner en duda la veracidad de la noticia, me parece que un 96% de suspensos en el carnet de conducir teórico es una cifra altísima: no digo que no sea real, que puede serlo, pero quizá se deba a que muchas de las preguntas del examen teórico del carnet de conducir son realmente poco útiles, ya que tras varios años de experiencia conduciendo, se nos olvidan.

Tampoco me parece adecuado utilizar una noticia así para intentar hacer nuevo negocio, sabiendo la conciencia que está cogiendo la gente con el tema de las muertes en carretera; personalmente, me parece que la única forma que tenemos de aprender los conductores (por desgracia) es una multa, un control o un radar, antes que saber si una señal blanca con dos barras en paralelo significa prohibido aparcar en días pares o impares.