Dos paraísos fiscales menos: Andorra y Liechtenstein

Andorra y Liechtenstein han sucumbido a la presión de los ninjas (y de la OCDE) contra los paraísos fiscales. Ponen cara de buenos y dicen que van a informar de lo que pasa en sus bancos.

Andorra y Liechtenstein han sucumbido a la presión de los ninjas (y de la OCDE) contra los paraísos fiscales. Ponen cara de buenos y dicen que van a informar de lo que pasa en sus bancos.

La presión ejercida por los ninjas ya está surtiendo efecto. Nuestra cruzada contra los paraísos fiscales empieza a dar sus frutos. Liechtenstein, ese país con nombre de familia (no es broma, los Liechtenstein son una estirpe) acaba de declarar que van a intercambiar información con otros gobiernos sobre sus movimientos fiscales, mientras que el Principado de Andorra ha prometido cambiar su actual regulación bancaria, más oscura que el pie de un grillo, antes de 2010. Se cierra el cerco sobre Suiza, a la que ya hemos denunciado. ¡Que tiemble la vaca de Milka!

Quizá que ambos países fueran calificados por la OCDE como “paraísos fiscales no cooperantes” también haya tenido algo que ver, pero sin duda la denuncia de los ninjas ha sido la puntilla. Olé.