El lado económico de 'La Hora del Planeta'

La ONG WWF ADENA nos pide que apagemos la luz mañana sábado durante una hora para ahorrar energía. Las medidas de ahorro son muy positivas para el medio ambiente, pero también lo son para la economía.

La ONG WWF ADENA nos pide que apagemos la luz mañana sábado durante una hora para ahorrar energía. Las medidas de ahorro son muy positivas para el medio ambiente, pero también lo son para la economía.

Como ya muchos de vosotros sabréis, mañana, 28 de marzo, las luces de todo el planeta están llamadas a apagarse durante una hora (de las 20:30 a las 21:30 hora local de cada lugar) para concienciar sobre el ahorro de energía. Más de 2.400 ciudades de más de 80 países (entre ellos España) se han comprometido a participar, por lo que veremos ‘a dos velas’ edificios tan emblemáticos como el Empire State, la Ópera de Sidney o el Coliseo de Roma, como ya pasara en la anterior ‘Hora del Planeta’, apagada en 2008. Hubo ciudades que midieron lo ahorrado en aquel entonces, y como muestra un botón: en Sidney ahorraron el 10% de la energía de la ciudad durante esa hora; el equivalente a retiar 48.000 coches de la circulación durante una hora.

Hay quien calcula que se ahorrarán 50 céntimos por participante más o menos, y se esperan millones de participantes, con lo que queda claro que, aún siendo simbólico, el ahorro económico es significativo. Si además de apagar las luces cuando no las necesitamos las cambiáramos por bombillas de bajo consumo ahorraríamos hasta el 75% de la luz que gastamos, y se nos estropearían mucho menos, pero también ahorraremos energía (y dinero) aireando la casa sólo lo necesario para no tener que encender tanto la calefacción, y ponerla para que la casa esté a 20º y no a 30º (lo de ir en calzoncillos por la habitación ya no se lleva). Otra buena idea es cerrar el grifo al afeitarnos, o poner la lavadora sólo cuando esté llena, o apagar los aparatos electrónicos en vez de dejarlos con el pilotito de stand by en rojo… Enfin, todas esas cosas que sabemos que al planeta le vienen muy bien, pero que no nos damos cuenta de que, a quien mejor le viene, es a nuestro maltrecho bolsillo. El verdadero objetivo de la iniciativa de WWF (no confundir con la federación de Pressing Catch, que tiene las mismas siglas) es presionar cara a la maxi cumbre sobre el clima de Copenhague, programada para finales de este año. Si ahí se toman medidas que de verdad nos hagan ahorrar energía, será un importantísimo paso adelante para mejorar la economía.

Por cierto, cambiar los hábitos de consumo de energía global sólo costaría el 1% del crecimiento económico de un sólo año. Y mientras aquí regalando bombillitas… A ver si Obama se pone al tema en serio, que así seguro que saldremos mejor de la crisis.