En cien años, todos autónomos

Se ha ido dejando a un lado el debate del despido gratuito y reemplazando por otro: las rebajas de salarios. Algo se está cociendo en las empresas y nos lo están dejando caer poco a poco

Se ha ido dejando a un lado el debate del despido gratuito y reemplazando por otro: las rebajas de salarios. Algo se está cociendo en las empresas y nos lo están dejando caer poco a poco

A todos nos parece lógico que cuando nuestra empresa va bien gracias, en parte, a nuestro trabajo, los beneficios se repartan, que para eso nos esforzamos. Pero a ninguno nos parece bien (aunque es igual de lógico) que si la empresa va mal, nos lo bajen. Es algo inconcebible, lo que ocurre es que se ha llegado a unos sueldos de ‘vacas gordas’ insostenibles durante las ‘vacas flacas’.

La discusión de rebajar los sueldos se ha implantado en España y con fuerza, desplazando al despido gratuito de hace unos días. Personalmente creo que los dos temas (despido gratuito y reducción de sueldo) y otros (la conciliación de la vida laboral y familiar, la libertad de horarios, la competitividad, etc…) pueden solucionarse a la vez de una forma sencilla: todos autónomos. Y no soy el primero que lo dice.

Ser autónomo, con todos los problemas que están pasando ahora, es lo que interesa a los empresarios: te pagan por un trabajo puntual (no te tienen que pagar un mes si no te necesitan), aumentan tu productividad (la competencia es feroz), no tienen que pagarte despido, no tienen que pagarte vacaciones, pueden pagarte lo que quieran…

Los autónomos podrían tener sus ventajas: cobran todo el sueldo y se gestionan su paga extra, vacaciones, etc…tienen el horario que quieran (que les permita su trabajo, claro), son sus propios jefes…

Seguramente a todos nos parezca una idea ‘horrible’ pero somos los mismos que nos quejamos de que los funcionarios sean unos ‘vagos’ por tener un trabajo seguro y no tener presión. Y ahora parece que nos asusta tener que demostrar cada día lo competitivos que somos, cuando nos hemos ido convirtiendo en ‘funcionarios’ de nuestra empresa.

Aunque muy simplificado y con sus pros y contras, yo estoy dispuesto a apostar con el que quiera: en cien años, todos autónomos. Hasta el Rey.