Todo está en crisis…menos las cumbres

En los últimos meses se multiplican las cumbres sobre economía, pero ¿sirve para algo verse tanto las caras? Las declaraciones de intenciones tras cada reunión suelen quedarse en eso, en intenciones

En los últimos meses se multiplican las cumbres sobre economía, pero ¿sirve para algo verse tanto las caras? Las declaraciones de intenciones tras cada reunión suelen quedarse en eso, en intenciones

La última cumbre de la UE, de los ministros de Economía europeos, de los cancilleres, del G 20, alguna con Estados Unidos de por medio, la OTAN también dice que quiere reunirse… en los últimos nueve meses han habido 7 cumbres multinacionales sobre economía, muchas más de las que uno recuerda que han habido durante el resto de su vida, pero además el canciller finlandés Alex Stubb (qué nombre más poco finlandés) ha hecho recuento en la BBC de lo que se le viene encima: ¡cada 2 días tiene una reunión financiera de aquí al 7 de abril! Y el resto de ‘presis’, más de lo mismo. No son de extrañar las cabezacitas y bostezos en pleno Consejo Europeo que dicen que hubo durante la última cumbre de Bruselas. Ya deben de haber oído lo mismo 71.498.712.389 de veces (como mínimo).

Antes, los mandamases de la UE se reunían menos, cada 3 meses más o menos, pero el año pasado se juntaron el hambre (la crisis) con las ganas de comer (presidencia de turno de la UE para la Francia del recién llegado Sarkozy) y empezaron a surgir reuniones como alérgicos aparecen en primavera. Será que quería lucir a la Bruni. El tema es que a los checos, presidentes de turno este semestre, también les ha gustado esto de reunirse, y siguen con la costumbre. Éstos al menos tienen excusa, son nuevos, y así van conociendo al resto de ‘peña’. Y hace poco conocíamos la excepción que confirma la regla: en un momento de lucidez, se acaba de suspender una cumbre que iba a haber en Praga para hablar del empleo, sospecho que por falta de ideas.

Con tanta cumbre, esto parece el Himalaya. Quizá esté bien, porque la crisis es una cuesta empinada difícil de escalar, pero nadie es capaz de decir a ciencia cierta qué medidas se han sacado en claro hasta ahora. Parece que simplemente quieren dar la sensación de estar más unidos que nunca, lástima que parezcan estar unidos en la ignorancia de soluciones. Y digo yo, Internet y el teléfono les saldrán más barato que los hotelazos de 5 estrellas que llenan con cada meeting. Mira, casi sin quererlo se me acaba de ocurrir una solución de ahorro. Y sin reunirme con nadie.