A tener en cuenta a la hora de contratar un depósito

Los ninjas os decimos todo lo que debéis saber antes de contratar un depósito. Sencillos consejos a tener en cuenta para que nuestro producto de ahorro no nos salga rana.

Los ninjas os decimos todo lo que debéis saber antes de contratar un depósito. Sencillos consejos a tener en cuenta para que nuestro producto de ahorro no nos salga rana.

Cierto. Los depósitos no están en su momento más boyante, pero prestar nuestro dinero al banco para que lo utilice a su antojo por un tiempo determinado a cambio de un interés (eso viene a ser contratar un depósito) siempre será más rentable que tener el dinero en un calcetín o en una triste cuenta bancaria sin premio (si acaso alguna cazuela o edredón de vez en cuando).

El mercado está atestado de depósitos, cada uno con sus características, pros y contras, pero todos tienen en común que nos obligan a tener en cuenta varios factores antes de lanzarnos a la aventura del sí quiero (al banco):

  • Contratarlo por un tiempo y cantidad que podamos permitirnos. Cancelar un depósito antes de tiempo suele conllevar una indemnización, o al menos perder los intereses, por lo que antes de cerrar el trato lo mejor es sopesar cuánto y por cuánto tiempo no necesitaremos una cantidad de dinero determinada, y sólo ‘depositar’ esa cantidad.
  • Las remuneraciones en especie sólo en contadas ocasiones son provechosas. Suelen darse porque el banco en cuestión tiene productos en grandes cantidades, y por ello le resultan tan baratas que prefiere regalarlas a dar dinero a sus clientes, pero normalmente más vale billetes en mano que productos raros volando…
  • A iguales condiciones, mejor con nuestro banco. Ello minimizará los trámites y comisiones, aunque en ocasiones las entidades bonifican a los clientes de otras entidades para captar nuevos clientes.
  • Restar a los intereses el 18%. Hacienda somos todos, y los depósitos en concreto son un 18% de su propiedad.
  • Tú tienes la sartén por el mango. No el banco, pues necesita de nuestro dinero para sus negocios, por ello cierto regateo es en ocasiones beneficioso (tampoco a niveles de un mercadillo de sábado), sobre todo si ya nos conocen antes de la gestión del depósito.
  • No perder de vista las ramificaciones que les suelen salir a los depósitos en forma de seguros o condiciones adicionales y obligatorias para la contratación del depósito. Seguros de vida, tarjetas de crédito, etc. Hay que tenerlos en cuenta a la hora de sopesar si nos interesa o no una oferta en su conjunto.
  • No es oro todo lo que reluce. Y menos actualmente. Si se dan intereses bajos en general es porque el mercado así lo aconseja, por lo que desconfiar de las gangas siempre es un buen consejo.

En definitiva, no os olvidéis la lupa cuando os paséis por el banco a contratar un depósito.