Cada familia española gasta 85,51 euros al día

De los 2.600 euros que nos gastamos las familias españoles al mes, prácticamente la mitad se nos van en pagar la hipoteca y demás créditos, mientras que sólo podemos dedicar el 1,3% al ocio.

De los 2.600 euros que nos gastamos las familias españoles al mes, prácticamente la mitad se nos van en pagar la hipoteca y demás créditos, mientras que sólo podemos dedicar el 1,3% al ocio.

Si hace días hablábamos de lo que ahorran las familias españolas, ahora tocar mirar la otra cara de la moneda, lo que gastamos. Exactamente, y según un recient estudio elaborado por Zurich Connect, 85,51 euros al día por familia, lo que equivale a la nada despreciable cifra de 2,601,09 euros al mes. O lo que es lo mismo, 3 veces y media el salario mínimo interprofesional (y en España la tasa de natalidad no está como para dar muchos futuros salarios). De todo esto se deduce que hay bastante gente que no llega a fin de mes porque no entra tanto dinero en casa ni por asomo, pero que estos dramas familiares quedan ahogados cuando se hacen medias y se nos pone a todos en un mismo saco.

En lo que más dinero se nos va a los españoles es en los créditos, incluida claro está nuestra fiel compañera: la hipoteca. Se come más de 41 euros al día, lo que viene a ser el 49% de nuestro dinero para pasar el mes. Recordemos aquí que la lógica y las autoridades monetarias no aconsejan que la carga hipotecaria supere el 33% (un tercio) de los ingresos familiares, para que así tengamos dinerito fresco que gastar. Pues va a ser que no. Lejos quedan los casi 13 euros (casi 15% del total mensual) que gastamos en alimentación, los 7 y pico que se nos van en gastos del motor (8,4%) o los más de 6 que nos dejamos en dietas, ya sea comer o dormir fuera. Otros gastos significativos son el vestir y calzarse (no es plan de ir descalzos, y aún hace fresquito), gastos de la vivienda y equipamiento del hogar, todo rondando el 5% de nuestro gasto total mensual.

De esto se pueden extraer varias conclusiones: la primera es que la burbuja inmobiliaria sigue dejando un rastro de destrucción, y no me refiero sólo al empleo, sino también a nuestro bolsillo. Va a ser entre difícil e imposible levantar nuestra economía mediante el consumo familiar si la mitad de lo que entra ya se ha ido el primero de mes al pagar la casa (y demás créditos al consumo, coches, etc). Por otro lado, más de 2.600 euros al mes puede parecer una cifra respetable pero no exagerada, pero como ya comentamos más arriba, la media ahoga los extremos, y si los extremos superiores nunca preocupan, los inferiores deberían hacerlo, y mucho. Aunque se ingrese menos, la mayoría de los gastos son difícilmente reducibles. Otra cuestión es el ocio: le dedicamos un pírrico euro con 16 céntimos al día. Con eso no llega ni para caña + pincho. Ya lo advertíamos, ¡la crisis no respeta ni las tradiciones!