Cárceles privadas contra la crisis

Nos parece normal que hayan hospitales privados, policía privada (seguridad), correos privados (SEUR, etc), planes de pensiones privados….pero no sabemos nada de cárceles privadas.

Nos parece normal que hayan hospitales privados, policía privada (seguridad), correos privados (SEUR, etc), planes de pensiones privados….pero no sabemos nada de cárceles privadas.

En España funcionamos de una manera bastante equitativa: te quitan parte de tu sueldo con los impuestos y gracias a esos puedes disfrutar de servicios como la sanidad, la educación, la policía, las carreteras…y además se te ofrecen modalidades ‘privadas’ de todos esos servicios: colegios privados, hospitales privados, autopistas, planes de pensiones, etc…que sirven a los que los disfrutan para tener una posición un poco más cómoda que para los que no los pueden usar. También son más caros.

Parte de esos impuestos sirven para pagarlas cárceles españolas. Pero ahí no hay modalidad privada y no sé porque creo que alguien tiene que haberlo pensado ya antes: muchos en la cárcel tienen dinero (mucho dinero) y estarían encantados de pagar por cumplir su condena en unas condiciones algo más ‘tranquilas’ y sin otros presos intentado darles un masaje en la ducha.

Bromas malas aparte, yo creo que no sería mala idea: seguro que no los presos más peligrosos ni los camellos o narcotraficantes o banqueros (ya me entendéis), pero los presos menos peligrosos, gente que quizá ha cometido un delito ‘menor’ y tienen penas más cortas, que pudieran (si quieren) pagarse una cárcel con habitaciones más limpias, donde puedan formarse, tener más intimidad, etc…¿No es tan mala idea, no? Podría haber algún funcionario público vigilando que no se les diera demasiados privilegios.

Además, sería un nuevo negocio que podría crear puestos de trabajo y sería un servicio interesante para muchos presos: se pueden poner clases, películas, gimnasio, etc…No es que sean unas vacaciones, ya que el preso se encuentra privado de su libertad. En EE.UU ya hay una cárcel que cobra por estar ‘alojado’ en ella (por los gastos que hay).