Crimen, prostitución y narcotráfico cotizarán a Hacienda

Las drogas, la prostitución o las bandas criminales generan un negocio hasta ahora opaco. La Unión Europea quiere que esto cambie para saber la situación real de las economías nacionales.

Las drogas, la prostitución o las bandas criminales generan un negocio hasta ahora opaco. La Unión Europea quiere que esto cambie para saber la situación real de las economías nacionales.

Si no puedes con ellos, únete. Eso han debido pensar en la Unión Europea, pues quieren que cada país les presente un informe detallado de cuánto, cómo y porqué han movido dinero (blanco, negro o de colorines) los narcotraficantes, asesinos a sueldo, bandas organizadas, proxenetas y demás joyas de la sociedad. Quieren tenerlos controlados para que poder pedirles cuentas en lo que a impuestos se refiere. Que por muy malotes que sean, Hacienda somos todos.

Eso, que en principio podría parecer una temeridad y una tontería a partes iguales, tiene su explicación: que estas actividades ilegales mueven mucho dinero, todos lo sabemos, pero hasta ahora se ignoraban en términos económicos, distorsionando por tanto los datos macroeconómicos de un país. Son actividades que, nos guste o no, generan mucho volumen de negocio, dan trabajo a muchas personas y hacen variar por tanto el momento económico real de una país. La UE se ha puesto firme y ha pedido un drástico cambio en los libros de contabilidad. Por el momento, España ha dado la callada por respuesta, muchos dicen que porque sospecha el Gobierno que tenemos mucho que callar. Cifras extraoficiales cifran el negocio del narcotráfico alrededor del 1% del total de nuestra economía, lo que la equipararía por ejemplo con el sector de la consultoría financiera.

Muchos países ya se han puesto manos a la obra, y los datos son elocuentes: en Suecia, este tipo de actividades sólo supero el 0,17% de su PIB, pero en Ucrania es nada menos que el 2,2%. Cifras que pueden hacer variar la toma de decisiones en cuanto a ayudas monetarias, políticas fiscales y demás, pero que son del todo irrisorias si las comparamos con el 53% de la actividad económica total de Afganistán que está dedicada al negocio del opio, por ejemplo. Afganistan está últimamente más vigilado que Alcatraz en sus buenos tiempos, pero el resto de países no tanto, lo que hace sospechar que los cálculos que hagan los gobiernos sobre sus ‘trapos sucios’, no serán precisamente engordados al alza. Lo de admitir que tus calles son refugio de vagos y maleantes no es plato de buen gusto. Además, ¿cómo se hace eso de registrar delincuentes sin detenerlos? Con ingenio. En Croacia, por ejemplo, fueron preguntando a los taxitas cuántas prostitutas creían que había, y al final estimaron que la cifra de profesionales del sexo supera las 3.000. Yo, por si acaso, cuando vaya a Zagreb cogeré el bus.