El negocio ruinoso de AIG

¿Cómo montar una empresa que pierda más de un millón de las antiguas pesestas por segundo?: tic, tac: 12.000 euros perdidos, tic: 18.000, tac: 24.000. Quizás si la dedicas a asegurar préstamos.

¿Cómo montar una empresa que pierda más de un millón de las antiguas pesestas por segundo?: tic, tac: 12.000 euros perdidos, tic: 18.000, tac: 24.000. Quizás si la dedicas a asegurar préstamos.

Hace no mucho enlazábamos un post titulado Tic…tic…tic, que comentaba las terribles pérdidas que está sufriendo la aseguradora AIG. 7.700 dólares por segundo; 61.000 millones en el último cuatrimestre.

Todo se ha vuelto en contra de este gigante financiero. La base de su negocio era el aseguramiento de préstamos: en caso de impago de los préstamos por parte de los titulares AIG debe responder por una parte del crédito ante el banco. Es decir en el epicentro mismo del terremoto financiero.

En un contexto de altísima morosidad como el actual, esto se ha convertido en una soga mortal para la empresa y casi para el Gobierno norteamericano que lleva desembolsados más de 90.000 millones tan sólo para esta aseguradora (los 3.000 que se están considerando para el rescate de CCM en España parece una minucia). 90.000 millones es una cifra muy parecida a la destinada por todos los países donantes como ayudas al desarrollo. No es de extrañar que los ciudadanos norteamericanos hayan respondido con absoluta indignación, y incluso con hostilidad y violencia, cuando después de presentar este panorama desolador, los directivos de AIG se hayan desembolsado 165 MM de dólares en bonus.

El caso es que estas inyecciones de indeminaciones que está teniendo que realizar AIG a los bancos norteamericanos están propiciando que algunos de ellos hayan vuelto a presentar resultados positivos en los meses de enero y febrero.

¿Víctima o culpable de la crisis? Sea lo que sea, protagonista.