Gastos mensuales: la comunidad de vecinos

El problema que ha surgido con la crisis no ha sido solo que nos hemos endeudado para pagar una hipoteca; el problema es que nos hemos endeudado para mantener un tren de vida…

El problema que ha surgido con la crisis no ha sido solo que nos hemos endeudado para pagar una hipoteca; el problema es que nos hemos endeudado para mantener un tren de vida…

Un ejemplo de este tren de vida son los gastos de la comunidad de vecinos: mucha gente, al cambiarse de casa, optaba por una con piscina, pista de pádel, gimnasio, etc…lo bueno de las casas nuevas es que te ofrecen muchos servicios que antes no se solían tener. El problema ahora es que muchas de esas personas tienen un gasto importante cada mes de gastos de comunidad: mantener la piscina, el jardín, la pista de pádel, el portero, limpiar la escalera y el gimnasio, la luz de los cuatro ascensores, etc…Conozco un caso de 150 euros al mes.

Lo bueno que tienen esos pisos (y admito que es envidia pura) es que tienen esos ‘lujos’ en casa mientras que el resto tenemos que ir a buscarlos. Lo malo es que no pueden ‘prescindir’ de esos lujos. Si tú te apuntas a un gimnasio y te cansas, dejas de ir y punto. Si te cansas del gimnasio de tu edificio o no te gusta la piscina porque molestan los críos, da igual: sigues pagando.

Ya no solo es una hipoteca que pagar y los 150 euros al mes (difíciles de recortar), es que al vender esa casa, al que la quiera comprar, se dará cuenta que cada año se le van 1.800 euros en gastos que puede que ni ‘disfrute’. Es mucho dinero.

Cada día me alegro más de tener una antena de telefonía móvil en mi edificio: por lo menos ellos nos pagan la comunidad; aunque también es cierto que el gato se me ha quedado extrañamente calvo en unos meses…