La deuda de los Ayuntamientos de España

La verdad es que los culpables de esta crisis son muchos: la especulación, los bancos, las inmobiliarias, nosotros mismos…y lo que menos esperábamos, los Ayuntamientos.

La verdad es que los culpables de esta crisis son muchos: la especulación, los bancos, las inmobiliarias, nosotros mismos…y lo que menos esperábamos, los Ayuntamientos.

Atención que no es una tontería: los Ayuntamientos de España adeudan a diferentes empresas más de 32.000 millones de euros. Si el plan Zapatero,
con 11.000 millones quiere crear 400.000 empleos y España aporta 4.000 millones al FMI tras la cumbre del G20,imagínate el empleo que está destruyendo esta deuda. Tanto criticar Ayuntamientos y Comunidades al estado sobre sus políticas de empleo y son ellos quienes están destruyendo gran parte del mismo.

Madrid, con 6.683 millones (más de 2.000 euros por madrileño) y Valencia, con 800 millones, van a la cabeza en deuda. Incluso Barcelona, que tiene la mitad de habitantes que Madrid, ‘sólo’ debe 700 millones. Tanta inversión desmedida y tanto megaproyecto no podía ser normal. Los Ayuntamientos han estado creando empleo estos años, es evidente, pero el tener un respaldo público no les debería permitir descontrolarse y endeudarse hasta límites que están llevando a empresas a cerrar por no cobrar lo que les deben.

Por no hablar del nuevo negocio descubierto por las administraciones: no pagar ahora, sino hacer concesiones. Un ejemplo: el proyecto de enterrar la M30 (llamado Calle30), no se paga cuando se acaba, no; una empresa lo construye y lo mantiene en funcionamiento y el Ayuntamiento va pagando año a año según el número de coches que lo use. ¿Qué se consigue así?: no pagas ahora, pagas ‘poco’ cada año y la deuda de tu ayuntamiento aumenta año tras año…pero de eso ya se preocupará el que venga después.

De nuevo el ICO ha intentado ayudar a estas empresas y autónomos para que puedan recibir algún tipo de ingreso hasta que los ayuntamientos paguen y no tengan que cerrar. Mientras, sería interesante que los Ayuntamientos se sentaran un poco y pensaran qué deben qué gastos tienen y por donde deben seguir los próximos años que les quedan.