Los 5 imprevistos de la crisis

En el mundo de las finanzas han sucedido cosas que hace más bien poco nadie se podía imaginar. He aquí los cinco sucesos más sorprendentes y hoy asumidos por todos.

En el mundo de las finanzas han sucedido cosas que hace más bien poco nadie se podía imaginar. He aquí los cinco sucesos más sorprendentes y hoy asumidos por todos.

Con la perspectiva que nos dan los muchos meses que llevamos ya inmersos en la crisis del siglo (XXI, se entiende), es posible analizar los acontecimientos que han hecho de esta crisis un hito histórico sin precedentes, con sucesos que no podrían haber previsto ni Rappel y la bruja Lola en sesión continua:

  • ¿Quién hubiera dicho que los gobiernos se convertirían en los salvadores del mercado?

Eso parecía cosa de rojos, y desde el fin de la URSS ya no pintaban mucho. Ahora eso de echar un cable a la economía liberal está de moda, y hasta los ‘neocons’ más ‘neocons’ están de acuerdo. Planes de inversión pública, planes de rescate financiero y nacionalización de servicios básicos son hoy términos que producen alivio, cuando hace poco producían sarpullidos.

  • ¿Quién podría prever que el sector financiero iba a vivir una ola de nacionalizaciones?

Los bancos eran los más privados del sector privado, y desde Mitterrand y sus intentos baldíos de nacionalización de los años 80, no se había visto nada igual. Hoy, JP Morgan, Goldman Sachs o el gigante Citigroup son un poco más nacionales, más que nada porque han sobrevivido gracias a la compra de activos por parte del Gobierno. El Estado se ha postulado como el único estómago capaz de digerir los ‘activos tóxicos’.

  • ¿Cómo dices, que los paraísos fiscales ya no molan…?

Hasta hace bien poco, lo de regular, controlar o pedir cuentas a los que manejaban el dinero era poco menos que una herejía. Hoy, los mandamases del mundo intentan que sea la norma, hasta el punto de señalar con el dedo a los paraísos fiscales y echarles la bronca.

  • Se impone el tope salarial para altos ejecutivos.

Los últimos años de bonanza económica fueron aprovechados por los peces gordos de las finanzas para llenarse los bolsillos con comisiones estratosféricas, operaciones con más riesgo que juntar Mento’s con Coca-cola y una total impunidad en lo que se refiere a dejar algo para los demás. Eso lleva camino de acabarse. En Wall Street se pagaban en 2007 sueldos de 200.000 dólares de media, más dietas y comisiones, lo que hizo surgir personajes como el estafador con cara de buena persona Jerome Kerviel. A menos tentación, menos pecado, y por ello ahora se impone la contención salarial para que los que manejan nuestro dinero lo arriesguen menos.

  • ¿Cómo íbamos a pensar que el dólar dejaría de ser el Primo de Zumosol?

Desde tiempos inmemoriales (mediados del siglo XX, es que mi memoria no llega a tanto), el billete verde era el rey de las transacciones comerciales fueras donde fueras. Actualmente el euro no sólo le plana cara, sino que le mira por encima del hombro. Eso crea incertidumbre, y ya hay quien habla de la creación de una nueva moneda mundial para facilitar las relaciones internacionales en lo que a la pela se refiere. Pero eso es otra historia.