Los bancos no valorarán sus activos tóxicos a precio de mercado

Una nueva norma contable permitirá a las entidades financieras de EE.UU. no tener que valorar sus activos tóxicos a precio de mercado: es decir, al precio al que podrían venderlos en el mundo real.

Una nueva norma contable permitirá a las entidades financieras de EE.UU. no tener que valorar sus activos tóxicos a precio de mercado: es decir, al precio al que podrían venderlos en el mundo real.

Hace algo menos de un mes el empresario Martin Varsavsky publicaba un interesante artículo en su blog: La cultura de la verdad, la cultura de la mentira… y el sistema bancario donde partiendo de un artículo de Steve Forbes para Wall Street Jounal se subrayaba que el extremo celo hacia la verdad estaba siendo en parte culpable del dramático daño al sistema financiero norteamericano.

La obligación impuesta por los reguladores y auditores a los bancos de determinar cada mes cuanto vale su cartera de préstamos en un escenario donde el mercado inmobiliario sigue cayendo a plomo sólo lleva a que cada mes se publiquen cifras más y más desalentadoras.

Así es como paradójicamente el Banco Santander -no sujeto a estas imposiciones- podía llegar a valer casi diez veces más que Citigroup, una entidad mucho más grande.

Como en alguna parte leí, una cosas es la sinceridad y otra cosa es el sincericidio, y parece que al final EE.UU. ha decidido que no es necesario auto-flagelarse con tanta violencia, ayer mismo se votaba una nueva norma contable que permitirá a las entidades financieras valorar sus activos tóxicos de una manera más laxa: Under New Accounting Rule, Toxic Assets May Be Revalued.

Este movimiento de la Financial Accounting Standards Board (FASB), una organización sin ánimo de lucro supuestamente independiente, parece ser el resultado de las presiones de miembros del Congreso y las propias entidades financieras.

Arthur Levitt, que dirigió la SEC durante la Administración Clinton se mostró muy decepcionado por esta decisión:

This is a step toward the kind of opaqueness that created the economic problems that we’re enduring today.

Arthur Levitt

Nos adentramos en un terreno pantanoso, ahora la foto contable de las entidades financieras estadounidenses va a ser mucho más atractiva, pero ya no se va a saber hasta que punto ha sido artificialmente embellecida con una generosa ración de Photoshop.

De nuevo, vemos en las aparentes soluciones de emergencia de esta crisis los posibles cimientos de la siguiente. Los tipos de intereses a ras de suelo y ahora una nueva regla que permite a las entidades financieras inflar su balance.