Los despedidos se vengan de sus empresas

Ten cuidado de a quien decides echar de tu empresa y piensa si tienes todo en regla, no sea que se quiera vengar de ti y de su extrabajo. Te contamos varios ejemplos

Ten cuidado de a quien decides echar de tu empresa y piensa si tienes todo en regla, no sea que se quiera vengar de ti y de su extrabajo. Te contamos varios ejemplos

Leí el otro día como los despidos que están habiendo últimamente están poniendo de moda las venganzas de los empleados: en este caso la noticia decía que habían aumentado las denuncias a PYMES por tener software ilegal en la empresa, a raíz de antiguos empleados que las denunciaban.

Ya no es sólo que un empleado descontento pueda hablar de tu empresa en ‘Trabajo Basura’ o en ‘Empresuchas’, porque al fin y al cabo es un empleado que puede ser un mal trabajador o puede haber tenido un mal día…aunque el problema surge si no es un empleado y son muchos.

A mi me dijeron en la carrera que nunca tienes que irte de un trabajo a malas porque nunca sabes que puede pasar: aunque te vayas porque estuvieras mal o porque hayas encontrado otro trabajo mejor, tienes que irte como un caballero (o señorita), siendo educado y despidiéndote de todo el mundo, porque nunca sabes si tu exjefe o tu exempresa pueden volver a cruzarse en tu camino antes o después y te puedes llegar a arrepentir.

Conozco un caso que va más allá de tener el Windows pirata o el emule conectado: a una chica le dicen que van a prescindir de sus servicios en una empresa (no diré de que sector) y ella, como ‘agradecimiento’ les denuncia para que les manden una inspección de trabajo por tener como autónomos a empleados que, en realidad, no lo son…las multas pueden llevar al cierre del negocio (tirando de historial). Esta opción, por muy enfadado que estés, no es una buena idea: no sólo porque pueda ser un despido más o menos acertado o porque puedas afectar a otros excompañeros que también acaben en el paro, es porque el mundo es muy pequeño y, en ese negocio en particular, todo el mundo se conoce y sabiendo como trabajas y como te las gastas, es difícil que nadie quiera arriesgarse a contratarte de nuevo. La empresa hacía mal al ‘engañar’, pero la extrabajadora nunca se quejó mientras trabajaba allí en esas condiciones.