Primera semana de Elena Salgado como Vicepresidenta Económica

Elena Salgado lleva una semana como nueva Viceministra Segunda y Ministra de Economía. Es hora de hacer un primer balance de lo que ha hecho, o al menos de lo que parece que quiere hacer.

Elena Salgado lleva una semana como nueva Viceministra Segunda y Ministra de Economía. Es hora de hacer un primer balance de lo que ha hecho, o al menos de lo que parece que quiere hacer.

Hace 7 días, ZP volvía de su tour europeo con cara de pocos amigos y muchas portadas ‘haciéndole la cama’. Ya todos sabíamos que Solbes iba a dejar de envidiar al ex ministro Bermejo y que Elena Salgado le iba a sustituir, además de otros cambios de importancia en el Gobierno de todos. La Semana Santa se le echaba encima, así que lo primero que hizo nada más pisar la Moncloa fue peinarse, sí, pero lo segundo fue anunciar los cambios de Gobierno, que pasaron a ser efectivos casi de forma inmediata tras la jura del cargo ante el Rey, que supongo que también tendría planes para la Semana Santa y no quería ‘pillar atasco’ en su helipuerto privado.

¿Cómo se presenta Elena Salgado? Ya la conocíamos de Ministra, pero de Administraciones Públicas, que nada tiene que ver con Economía en cuestión de importancia. Repasemos en declaraciones y hechos qué ha dado de sí la primera semana como Vicepresidenta Segunda de esta ingeniera que ha de ingeniárselas para sacarnos de la crisis:

  • Hechos:
  • Va a acelerar los plazos de aplicación de las medidas previstas para frenar la crisis económica (que ya salieron en el BOE y ya comentamos).
  • Apoyo total al Plan E de empleo, eso de que los ayuntamientos ponen guapas sus ciudades con dinero del Estado para supuestamente crear puestos de trabajo, tan criticado.
  • Declaraciones:

En esta crisis tiene mucho que ver el actual modelo económico, que el Gobierno se ha comprometido a cambiar.

La recuperación de la economía de España dependerá de la capacidad de generar confianza y de contribuir a cambiar el citado modelo de crecimiento.

El análisis es claro: calma chicha en declaraciones, ni una subida de tono, y sonrisas aqui y allá, justo lo que Solbes ya no aportaba. La gente ya no confiaba en el anterior ministro, y Zapatero se ha buscado un apoyo poco mediático para asumir él mismo el control. Pero, en el fondo, las medidas a tomar variarán entre poco y muy poco. Sólo lleva una semana, pero ya va dejando claro su ‘perfil bajo’ (y no me refiero a que Solbes le saque 20 centímetros) y su lealtad al gran jefe. Aunque no ha aportado nada nuevo. Sea como fuere, mucho ánimo a la nueva Ministra de Economía, que lo va a necesitar.