Programas de ayuda para tus finanzas personales

Las aplicaciones y programas que nos ayudan con nuestras finanzas personales florecen como los almendros en primavera. Pueden sernos de gran ayuda si llegar a fin de mes nos supone todo un reto.

Las aplicaciones y programas que nos ayudan con nuestras finanzas personales florecen como los almendros en primavera. Pueden sernos de gran ayuda si llegar a fin de mes nos supone todo un reto.

Desde comprar el pan hasta pagar la hipoteca, todo forma parte del titánico esfuerzo de llegar a fin de mes. Seguro que todos podríamos gestionar mejor nuestro dinero, y para ayudarnos a ello Internet nos da muchas opciones en forma de programas de autoayuda financiera.

Ahí van algunas opciones en forma de programas descargables para nuestro escritorio (el del ordenador, se entiende, no para el pupitre):

  • Microsoft Money: promete que pasarás más tiempo disfrutando de tu dinero que pensando cómo alargarlo. Cuesta unos 50 euros.
  • Kmymoney: sólo para usuarios de Linux, y por lo tanto gratuito. Utiliza un sencillo sistema de doble entrada gastos/ingresos y vale tanto para las cuentas de la casa como para las de la empresa familiar.
  • Buddi: viene del inglés budget, presupuesto, pero está disponible en varios idiomas. Más fácil de usar no puede ser.
  • Quicken: ofrece una versión de prueba gratuita. Es el más simple de todos, destacando su función de calendario financiero, para que no se nos olvide nada. Hay distintos precios según las características que busquemos.

Hay otras opciones que no nos obligan a descargar software a nuestro disco duro, sino utilizarlo vía Internet, sólo registrándonos (no en todas estas aplicaciones es gratis hacerlo):

  • Expensr: muy visual, permite crear gráficos y códigos de barras con nuestros gastos para estudiarlos mejor.
  • Moneytrackin: un simulador de contabilidad para iniciados. Permite imponernos límites de gasto a medida que creamos nuestro presupuesto.
  • Mint: el más sofisticado. Está orientado al mercado estadounidense, pues permite seguir nuestras inversiones en activos del otro lado del Atlántico en tiempo real.

Si no llegamos a fin de mes ya tendremos a quien echarle la culpa: a nuestro asesor con forma de PC.