Lo que los Kebabs me han enseñado sobre la economía española

La economía, por mucho que se haya complicado con el paso del tiempo, es un intercambio de productos y servicios por dinero. Este fundamento se puede aplicar a cualquier cosa.

La economía, por mucho que se haya complicado con el paso del tiempo, es un intercambio de productos y servicios por dinero. Este fundamento se puede aplicar a cualquier cosa.

Después de leer los artículos “Lo que la fórmula 1 nos ha enseñado a las pequeñas empresa en 2009” y el genial artículo “La economía de Homer” he intentado ponerme a la altura y recopilar las enseñanzas básicas de otro gran pilar de la economía mundial: los Kebabs.

Las enseñanzas que me han dado los Kebabs sobre la economía española y que demuestran cómo se han integrado tan bien en nuestra sociedad son las siguientes:

  • Lo que nos importa al final es el precio: da igual el lugar, la calidad, las medidas de higiene, etc…incluso nadie se pregunta qué animal es ese que está girando en ese palo de carne que te van a servir, lo importante es que es barato y la gente se lo come.
  • El idioma no es importante: nunca hemos sabido inglés ni mucho menos otros idiomas, pero si un cliente quiere algo, no hace falta ni hablar. En más de un Kebab he entrado y no he cruzado ni una palabra con el dueño porque no hablaba mi idioma: con señalar un par de cosas y dejar el dinero en caja, todo se entiende.
  • La innovación no es lo nuestro: la comida de los Kebabs no invierte casi en I+D, Investigación y Desarrollo, pero ahí sigue.
  • En España, si podemos, no hacemos factura: en los Kebabs donde entro ni me dan factura, ni me cobran el IVA, ni nada de nada.
  • En las empresas de España, uno trabaja y dos miran. En los kebabs, uno se muere de calor cortando carne y está más aceitoso que una lata de sardinas, otro le da conversación y otro cobra.

Lo raro es que no lo hayamos inventado nosotros.