Invertir en materias primas: azúcar, un valor en alza

¡Azuuuuucar! Gritaba Celia Cruz. Y eso mismo parecen gritar ahora los expertos en inversión. Dulce, blanca inmaculada, cara, cotizada… ¿Alguien da más?

¡Azuuuuucar! Gritaba Celia Cruz. Y eso mismo parecen gritar ahora los expertos en inversión. Dulce, blanca inmaculada, cara, cotizada… ¿Alguien da más?

Hay quien ya la llama el petróleo blanco. El precio del azúcar (blanquilla, la de toda la vida) no ha parado de subir ni un sólo mes en lo que va de año, y ya alcanza sus máximos históricos en más de 30 años. Inversionistas, atención. Puede resultar temerario, incluso extraño, invertir en materias primas, y más si son alimentarias, pero todos los expertos coinciden en darle el OK ¡Y además está muy rica!

Sólo de agosto a septiembre de este año, el volumen de negocio relacionado con el azúcar que se registró en la City de Londres (el centro financiero de Europa y uno de los más potentes de todo el mundo) ascendió un 40%, y muchos fondos de inversión ya ‘confiesan’ que están invirtiendo en la más apetecible de las especias. Quizá tu dinero, cómodamente asentado en un hedge fund, esté siendo invertido en azúcar.

Como todo en esta vida, el negocio del azúcar tiene su lado oscuro: se alzan voces diciendo que la especulación en torno a su producción (como con otras materias primas alimetarias) está llevando a la falta de existencias, calculándose una necesidad de producción 5 millones de toneladas métricas (una barbaridad) mayor de lo que actualmente se produce. De hecho, se comenta en los círculos azucareros (que no es el nombre de un postre típico) que sólo Brasil está actualmente en condiciones de aumentar su producción. Dato preocupante para la nutrición humana en general, pero no nos engañemos, positivo para el inversionista en azúcar en particular. A menos producción y mayor demanda, mayor precio. Triste pero real. Y también hay que tener claro que hablamos de un alimento que se cosecha, que sale de una caña, y que esa caña crece en la tierra, estando por tanto a merced de las sequías, las inundaciones, las malas cosechas, etc. Que es un valor atractivo para invertir, seguro; que es un valor inestable, también.