Despidos en la banca, los ERE en el sector financiero

Pintan bastos en la banca. Cuando parecía que el sector financiero se calmaba, llegan las fusiones de cajas y anuncian despidos a diestro y siniestro.

Pintan bastos en la banca. Cuando parecía que el sector financiero se calmaba, llegan las fusiones de cajas y anuncian despidos a diestro y siniestro.

Estamos hastiados de oir que tal o cual empresa, preferentemente del sector del automóvil o de la construcción, se ve obligada a presentar un E.R.E (no confundir con E.T.), o sea un Expediente de Regulación de Empleo por los avatares de la crisis. Pero es cierto que, por el momento, los que señalamos en su día con el dedo por ser los principales culpables de la mencionada crisis, el sistema financiero, llevaban meses saliendo de rositas, entre las ayudas de los Gobiernos, la falta de concesión de créditos y la subida de la Bolsa. Pero parece que esta tendencia está cambiando para peor.

La primera y principal razón de esta nueva oleada de despidos en el sector financiero es la fusión entre cajas de ahorro. Y la región más afectada, Cataluña: la unión cuasiforzosa enre Caixa Catalunya, Caixa Manresa y Caixa Girona dejará en la calle a 1.800 empleados, lo que supone el 20% del total de 8.700 trabajadores que prestan servicio a las cajas. Se rumorea que nada menos que 500 oficinas serán cerradas, sólo en el caso de estas cajas catalanas. Otra sonada fusión de cajas catalanas, la recientemente anunciada por las ‘caixas’ de Sabadell, Manlleu, Terrasa y también aquí Girona, parece que supondrá otros 630 empleos menos. Al menos, en ambos casos reparten despidos entre la fórmula de la prejubilación y la de las bajas incentivadas. Por lo menos prometen no dejar a nadie con el ‘culo al aire’…

Pero la tendencia también nos afecta en lo relacionado con bancos extranjeros ubicados en España: los británicos Lloyds y Halifax amenazan con despedir a casi 200 trabajadores, y aunque los sindicatos están en pie de guerra y pensando en ir a la huelga, el problema pinta complicado. En fin, habrá quien se alegre de que la crisis toque de una vez a los que parece que las crearon, pero ni los comerciales de banca tienen culpa de casi nada, ni España está necesitada de más parados, precisamente.