Visa Money de La Caixa, tarjeta prepago recargable con el móvil

Por si no teníamos ya suficientemente controladas nuestras tarjetas, ahora también podemos controlarlas mediante el teléfono móvil. Todo sea por no llevarnos sustos.

Por si no teníamos ya suficientemente controladas nuestras tarjetas, ahora también podemos controlarlas mediante el teléfono móvil. Todo sea por no llevarnos sustos.

¡A dónde vamos a llegar!, que diría mi abuela. ¡Ya está todo inventado!, que le replicaría su amiga. ¡Ya no saben qué inventar!, acabarían afirmando al unísono. Esta conversación ficticia me resulta fácilmente imaginable viendo a ambas ancianas en el momento en el que se enteraran del último producto lanzado al mercado por La Caixa: la Visa Money.

Se trata de la primera tarjeta prepago que se puede recargar a través de un teléfono móvil. He ahí su novedad, que el saldo de la tarjeta se puede gestionar por Internet, en oficinas físicas… y desde el teléfono móvil. La idea es simple: vas a tu oficina La Caixa de confianza, pides esta tarjeta, lees la letra pequeña para evitar sorpresas desagradables, y nada más estampar tu firma te envían un SMS pidiéndote que te descargues una aplicación gratuita para tu móvil (ojo, los teléfonos más antiguos pueden no ser compatibles con esta aplicación, y por lo tanto nada de tarjeta Visa Money) mediante la que podrás realizar recargas, recuperar saldo o consultar las operaciones realizadas, además de un largo etcétera de menor importancia. No presenta cuotas de emisión ni mantenimiento, y permite los ingresos o traspasos periódicos (todo a partir de 5 euros).

Otro punto interesante del trozo de plástico en cuestión es que, como cualquier otra tarjeta de La Caixa, la Visa Money viene ‘de serie’ con el servicio Caixa Protect, que protege (como su propio nombre indica) a todos los clientes con el reembolso de lo que gasten con tu tarjeta si te la roban o mediante cualquier otro uso fraudulento (que hay que demostrar, claro…). Para ello, la entidad financiera nos avisa mediante SMS de todas las operaciones de elevada cantidad de dinero que se produzcan con nuestra tarjeta, ya sea en cajeros, tiendas o e Línea Abierta, la herramienta online de la caja. ¿Cuándo he comprado yo ese bolso de Prada?, o ¿por qué compré yo ese Ferrari si mi Renault 5 sigue yendo muy bien?… Preguntas como esas son el primer paso para descubrir un fraude, al loro.