Leasing y Renting: aclaramos todas tus dudas

De unos años a esta parte tenemos más opciones a la hora de comprar un coche, en particular en temas empresariales o de autónomo: el leasing y el renting.

De unos años a esta parte tenemos más opciones a la hora de comprar un coche, en particular en temas empresariales o de autónomo: el leasing y el renting.

‘¿Qué opciones tengo para poder disponer de un coche (u otro elemento)?’. Cuando necesitas un coche, lo lógico es comprarlo, aunque, a nivel de empresas o autónomos, existen dos opciones más, el leasing y el renting. De todas maneras, estas modalidades, se están extendiendo a otros elementos: material informático, material de oficina, locales, etc…tendiendo todos la misma finalidad que en el caso del coche y que utilizaremos para explicarte en qué consiste cada uno.

‘¿Qué es el leasing?’ En pocas palabras, es una modalidad de alquiler de coche que, sobretodo, aporta ciertas ventajas a sus usuarios. Una de estas ventajas es el pago: no tienes que hacer un gran desembolso de dinero, sino un pago mes a mes. Otra ventaja del leasing es que, al final del contrato (que suele ser de unos dos años como mínimo), si el usuario quiere puede comprar el coche. La ventaja principal es totalmente fiscal: al ser un alquiler, se entiende este coste como un gasto, pagando por ello menos impuestos y pudiendo deducirlos. Una desventaja es que el usuario corre con los gastos del vehículo (mantenimiento, reparaciones, seguros, etc). El leasing lo puedes contratar en un banco o entidad financiera.

‘¿Qué es el renting?’ Otra vez en pocas palabras, es un alquiler a largo plazo, aunque en este caso no se puede realizar la comprar del vehículo al final del contrato (que también suele ser de unos dos años y, al final del mismo, o se puede renovar el contrato con un vehículo más actual). Una ventaja sobre el leasing es que la empresa que realiza el alquiler corre con todos los gastos (seguros, mantenimiento, reparaciones, etc). La ventaja fiscal sigue existiendo: al considerarse un gasto, el alquiler del mismo se puede deducir en su totalidad y el 50% del IVA que se paga. El renting puede contratarse en cualquier tipo de negocio que disponga de este servicio (sin necesidad de que sea un banco), como puede ser un concesionario de coches.

‘¿Qué opciones es mejor?‘ Pues depende de cada caso:

  • Si quieres comprar el coche, pues la desventaja es que tienes de desembolsar una cantidad importante de dinero y sólo puedes deducir una parte de los impuestos (lo que te cuesta el coche y la amortización), eso si no necesitas un préstamo para comprarlo. Como ventaja principal, que el coche es tuyo y lo puedes vender cuando quieras.
  • El leasing puede interesar más a quien quiera evitar este gasto de la compra y prefiera tener un ‘gasto’ al mes para poder deducirlo, así como quien esté interesado en comprar luego el coche. El inconveniente principal es que debe pagar todos los gastos del vehículo y el interés del alquiler suele ser mayor que el renting.
  • El renting interesa más a quien sólo vaya a utilizar los vehículos para trabajar, ya que la empresas alquiladora lleva todos los gastos (siempre que se utilice para éste fin, claro) y, al no ser un producto financiero de un banco, los intereses de pago son menores, aunque las cuotas de cada mes (al incluir más gastos) son mayores. La desventaja es la imposibilidad de quedarse posteriormente el coche.

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