Bonos españoles, deuda pública griega y agencias de calificación

Las agencias de calificación están más de moda que nunca. Mala cosa. Al menos, a España de momento no las están tratando mal del todo. No como a otros países cercanos…

Las agencias de calificación están más de moda que nunca. Mala cosa. Al menos, a España de momento no las están tratando mal del todo. No como a otros países cercanos…

Malos tiempos para la lírica. Y con lírica nos referimos a las cuentas públicas. Eso de que Grecia no estaba tan mal, que sólo eran especulaciones, que se salvaría sola, que la UE sólo apoyaba de boquilla para frenar los pies a los desalmados inversores… Se ha venido abajo. Grecia necesita ayuda, y la necesita ya, para no caer en ‘default’, (suspensión de pagos), algo así como si un Estado entrara en concurso de acreedores, una vergüenza, vamos. Pero, ¿en qué se traduce todo esto?

Básicamente, en una rebaja de la calificación de la deuda pública (bonos) que emite Grecia para financiarse. Hay tres (sí, sólo tres, y hacen lo que les da la gana sin dar explicaciones a nadie) agencias de calificación a nivel mundial: Fitch, Standard & Poor’s y Moody’s. Todas de origen anglosajón. Estas tres empresas se dedican a decir cuán fiable es la deuda pública que emite cada país, y en las últimas semanas se ha cebado con Grecia, rebajando su deuda hasta niveles de casi bonos basura (bonos ‘no los compres ni de coña’), lo que provoca que al no fiarse nadie le pidan a Grecia más intereses para prestarle dinero, o más intereses por la prima de seguro de ese préstamos, es decir, que le piden a Grecia que le den más dinero por el mismo dinero que le prestan los inversores. Una ruina para un país que necesita liquidez como el comer. Y lo peor, las agencias amenazan con rebajar más calificaciones por toda Europa del sur (sí, España está en el sur de Europa). De hecho, ya están rebajando la nota a la deuda portuguesa.

Por aquello de comparar, así está calificado el mundo, según Standard & Poor’s (no suelen diferir en exceso las calificaciones entre las 3 agencias, no se hacen la guerra, precisamente):

  1. AAA (máxima nota): Alemania o USA.
  2. AA (muy buena nota, totalmente fiables): ahí está España, además con AA+ (algo así como el progresa adecuadamente).
  3. A (fiable, pero susceptible de no serlo en un futuro próximo): ahí han puesto a Portugal, con un A- (ese menos quiere decir que va a peor).
  4. BBB (sus indicadores macroeconómicos están estables, pero un cambio imprevisto en las finanzas mundiales le afectaría en gran medida): Islandia es BBB-, por ejemplo, y Brasil BBB ‘a secas’.
  5. BB (puede encontrarse en dificultades en caso de algún contratiempo muy prróximamente): aquí está Grecia, con un BB-
  6. A partir de ahí, son países poco recomendables para invertir salvo que den buenos intereses (Argentina es B-) o su capacidad de pago depende que sople viento a favor (Ecuador es CCC+).
  7. D: default, la suspensión de pagos es un hecho.

En fin, que Grecia se encamina a ser país bono basura, y como la cosa no cambie, el contagio puede ser doloroso…