¿Cómo elegir el mejor depósito? Guerra entre entidades de crédito

Plazo, condiciones, inversión mínima, dinero nuevo o no, vencimiento… Un depósito es mucho más que una alta o baja rentabilidad. He aquí todo lo que hay que pensar antes de contratar uno.

Plazo, condiciones, inversión mínima, dinero nuevo o no, vencimiento… Un depósito es mucho más que una alta o baja rentabilidad. He aquí todo lo que hay que pensar antes de contratar uno.

Llevamos varias semanas avisando de la que quizá sea la única guerra positiva para la población en general de toda la historia: la guerra de los depósitos a plazo fijo. Los bancos y cajas de ahorro de nuestro país, empujados por la ambición de clientes de los dos grandes, BBVA y Santander, se han visto abocados a subir sus ofertas en rentabilidad para plazos fijos (que estaban por los suelos, todo hay que decirlo) y cada vez es menos noticia encontrarnos con ‘gangas’ que sobrepasan en mucho los números normales del mercado. Pero, ¿cómo saber si lo que nos ofrece nuestro comercial de turno, o la página web esa nueva que han abierto es lo mejor a lo que puedo aspirar? Hay varios puntos a tener en cuenta antes de firmar un plazo fijo:

  1. Sin duda lo más importante, la rentabilidad. Hoy en día, las grandes ofertas rondan el 4% para plazos fijos a un año, por lo que todo lo que sea superar el 3% (anual), es positivo, siempre y cuando la inversión sea totalmente garantizada, claro.
  2. Cambio de entidad. En la práctica totalidad de las últimas ofertas en depósitos, es requisito imprescindible que el dinero ‘sea nuevo’, lo cual no quiere decir que sean billetes sin marcar, sino que abramos una cuenta nueva.
  3. Alta petición de dinero mínimo. A más rentabilidad ofrecida, más dinero nos piden que les dejemos, normalmente, por lo que hay que sopesar si podemos tener tanto dinero parado tanto tiempo.
  4. Derivados: en muchos casos, una alta rentabilidad enmascara otras obligaciones, como la necesidad de contratar tarjeta de crédito o gastar x dinero con ella, la obligación de contratar un seguro de vida, abrir una cuenta con unas determinadas características, etc. A la larga, puede penalizar mucho.
  5. Plazo. Muy a tener en cuenta, a más tiempo con el dinero retenido, más interés nos dan, pero también más tiempo tardaremos en ver los resultados, pues nuestro dinero estará fuera de nuestras manos.
  6. Liquidación de intereses: ¿a vencimiento o el primer día?, ¿mensual, trimestral, anual…? No suele aclararse en las ofertas, hay que leer la letra pequeña para enterarse.
  7. Intereses en especie. Si os gusta mucho el regalo quizá merezca la pena, sino…

Una vez sopesados todos estos puntos, ¡ya sólo queda lanzarse al proceloso mundo de los depósitos en oferta! Iremos informando.