Gastos deducibles por un autónomo: de difícil justificación

Los autónomos han de ser espabilados y tratar de deducir la mayor cantidad de gastos posibles, pero Hacienda no es tonta y tiene esos gastos controlados.

Los autónomos han de ser espabilados y tratar de deducir la mayor cantidad de gastos posibles, pero Hacienda no es tonta y tiene esos gastos controlados.

Esta partida la llama, por si quedaba alguna duda, gastos de difícil justificación, y en ella se incluyen:

  • Gastos derivados del uso de un vehículo privado (nuestro coche de toda la vida), pero utilizado para fines relacionados con el trabajo (si, por ejemplo, utilizamos nuestro coche para ir a los trabajos habitualmente).
  • Del mismo modo, gastos de luz, agua, teléfono, etc…de nuestro propio hogar (si somos un autónomo sin local, ya que tenemos nuestra ‘empresa’ en casa).
  • Gastos derivados de robos, impagos, etc…

¿Todos estos gastos no son deducibles? Por norma general no, pero Hacienda tiene un método para considerar parte de estos gastos como deducibles fiscalmente:

  • Si el 5% de la diferencia entre los ingresos y los gastos es positivo, se aplica como un gasto más (deducible).
  • Si es una diferencia negativa, no se puede considerar como un gasto.

Esto se entiende mejor con un ejemplo: imagina que tienes unos ingresos de 4.000 euros y unos gastos de 2.000 euros; la diferencia entre ambas cantidades es 2.000 euros y el 5% de esta cantidad es 100 euros; esta cantidad es positiva, pues puedes añadirla como un gasto más, es decir, en lugar de declarar 2.000 euros como gastos, puedes declarar 2.100 euros.

De esta manera, Hacienda considera que contempla, aunque sea parcialmente, esos gastos de difícil justificación, evitando que haya gente que haga ‘trampas’ y se aproveche de la deducción.