¿Cómo funcionan las cuentas en Suiza? Ventajas, inconvenientes…

Justo ahora que se acaba de anunciar que el Gobierno (mejor dicho, Hacienda), está intentando ‘meter mano’ a las cuentas de miles de Españoles en Suiza, te contamos en qué consisten estas cuentas.

Justo ahora que se acaba de anunciar que el Gobierno (mejor dicho, Hacienda), está intentando ‘meter mano’ a las cuentas de miles de Españoles en Suiza, te contamos en qué consisten estas cuentas.

Si eres lector de este blog y tienes (o planeas tener) una cuenta en Suiza, quiero decirte dos cosas: primero, felicitarte, porque la mayoría de los bancos suizos ponen unos requisitos (sobretodo el capital de entrada) entre alto y muy alto, así que debes ser una persona con recursos; lo segundo es decirte que además de Hacienda, detrás de ellos van las comunidades autónomas: Catalunya, Valencia, el País Vasco y algunas más… en un momento de crisis donde las Comunidades y el Estado han gastado lo que no tenían, tienen que buscar ese dinero al que nunca han hecho caso (porque no les hacía falta) y ver si pueden sacar algo.

De todas maneras, toda esta historia de las cuentas en Suiza (u otros paraísos fiscales, como ahora veremos), tienen un proceso algo más complejo que el ‘esconder’ dinero. Te lo intentamos explicar.

¿Por qué son tan famosas las cuentas en Suiza? En 1934, se creó una ley en Suiza por la que un banco no podía revelar ni el titular, ni el contenido, ni los movimientos…de las cuentas que tuviera registradas (bajo pena de cárcel, multa, etc). Con esta ley y con la historia de los bancos suizos, este país ha conseguido atraer mucho dinero de otros países, ya que, sobretodo, estas cuentas no pagan impuestos.

¿Qué consiguen con esto? Pues consiguen tener a dos grupos contentos y a un tercer grupo descontento:

  • Suiza y sus bancos están contentos: consiguen mucho capital, seriedad y clientes, de manera que, aunque no les cobren impuestos, generan mucho movimiento de capital, riqueza (incluso gente que se va a ‘vivir’ a Suiza, la mayoría grandes fortunas), empleo, cobrar unos gastos de mantener esas cuentas…Un negocio redondo.
  • Los ricos que desean abrir una cuenta en Suiza están contentos: al permitirles la ley Suiza abrir estas cuentas, prefieren guardar su dinero en estos bancos, de manera que no deban tributar al estado de su país por los beneficios que les generen esas cuentas. Además, ni siquiera tienen porqué estar nacionalizados en Suiza.
  • Los países y, sobretodo, sus Haciendas, están descontentos: no solo se les pueden escapar grandes fortunas (y no pueden cobrar impuestos de esos beneficios), si no que no pueden acceder a la información de los dueños de esas cuentas ni a sus movimientos, donde, más de uno, puede estar tratando de ocultar dinero negro del que nunca ha llegado a pagar impuestos.

¿Esto es legal? Totalmente: legal tanto en cuanto tu puedes abrir una cuenta en un banco Suizo por Internet (si cumples los requisitos del banco que te interese) y tener allí tus ingresos, y además el estado de tu país ni se entera ni se enterará (en Suiza es más importante la privacidad que pagar impuestos). Puede ser ilegal si tú estás guardando dinero negro (que no ha pagado impuestos) y que puede provenir de operaciones no legales. Pero ni los bancos suizos lo harán público ni el estado de tu país lo averiguará nunca (en principio).

¿Por qué ‘en principio’? Si un juez de tu país pide poder acceder a esos datos bancarios a un juez suizo y éste determina que existen pruebas que determinan la ‘ilegalidad’ de ese dinero (que hace referencia al tráfico de drogas, etc…aunque no a la evasión de impuestos), Suiza entregará al juez los datos bancarios que solicite.

¿Qué ha ocurrido y qué va a ocurrir con las cuentas en Suiza que han ‘pillado’ a algunos españoles? Lo que ha ocurrido es que Hacienda ha recibido (de una operación contra el fraude internacional), información sobre algunas cuentas de españoles en Suiza y les ha pedido ‘amablemente’ (por carta) que traigan ese dinero a España y paguen sus correspondientes impuestos. Ahora, estos amables ‘españoles’, tienen dos opciones:

  • Hacer caso a la carta, cerrar su cuenta en Suiza y traer el dinero a España: a cambio, Hacienda les ha prometido que no será muy duro con ellos y sólo les cobrará la parte correspondiente a los impuestos que no han pagado, pero sin multa.
  • La otra opción que tienen los dueños de estas cuentas es ‘no hacer nada’: quedarse como están y que sea Hacienda quién pida, judicialmente, acceder a esas cuentas; el problema de esta opción (para Hacienda), es que la justicia es lenta y el proceso para cada cuenta puede ser muy complicado; eso si, si consiguen acceder a estas cuentas (y a los movimientos de los últimos años), promete no ser tan ‘suave’ con las cuentas que pille.

Ante esta situación existe un precedente: el caso Liechtenstein, donde Hacienda consiguió (de modo dudoso), los datos de varias cuentas de este paraíso fiscal (muy similar al Suizo) y siguió el mismo procedimiento; consiguió que un 20% de los que recibieron la carta volvieran con su dinero a España pero del resto nunca se supo si consiguieron su objetivo.