La guerra del fútbol entre Sogecable y Mediapro, lado económico

Como en este país gusta tanto el fútbol, los clubes cobran mucho dinero por vender sus derechos televisivos, pero esto ha creado una espiral que puede arruinar a (casi) todo el balompié español.

Como en este país gusta tanto el fútbol, los clubes cobran mucho dinero por vender sus derechos televisivos, pero esto ha creado una espiral que puede arruinar a (casi) todo el balompié español.

Hace alrededor de dos años, nacía una productora pensada casi exclusivamente para explotar (en el buen sentido) el fútbol: Mediapro. En las mismas fechas, el mayor grupo editorial del país, Prisa, se estaba quedando poco menos que solo en la compra de derechos televisivos del fútbol, dado que los altos precios que la Liga de Fútbol Profesional y demás instancias futbolísticas pedían resultaban desorbitados para el resto de cadenas generalistas. Con este panorama, la guerra entre las dos plataformas, cada una con sus canales afines (todo el conglomerado C+ y Cuatro en Prisa y Gol Televisión con ayuda de LaSexta en el caso de Mediapro) estaba cantada.

Resumiendo mucho, la guerra del fútbol (no la del libro de Kapuscinski, en la foto, sino la española) empezó hace dos temporadas, con Mediapro emitiendo partidos en directo a diestro y siniestro, clubes sin dejar pasar cámaras, emisiones de partidos en el aire… Para calmarse un poco la pasada temporada con el precio unitario (15 euros al mes) de las dos plataformas. Pero todo estalló hace aproximadamente un mes, cuando una filial de Mediapro se declaró insolvente, pasando a lo que antes conocíamos como concurso de acreedores. ¿Pero dónde está la parte económica de todo este lío?

La parte económica se reduce ahora a los 90 millones de euros que Prisa ha de pagar a una Mediapro al borde (dicen) de la bancarrota a cambio de todos los derechos de emisión del fútbol. Un acuerdo al que llegaron hace más o menos un año, pero que ahora un juez obliga a hacer efectiva. El problema está en que Prisa ha de pagar antes del 30 de junio (mañana) pero no quieren hacerlo hasta tener evidencias de que dicho dinero se va a las maltrechas arcas de los clubes, los propietarios últimos de sus derechos, y no a subsanar los evidentes problemas económicos que la desenfrenada carrera hacia el balompié de Jaume Roures (accionista de referencia de Mediapro) causó a la empresa de Gol Televisión.

Conclusiones: los clubes de fútbol a día de hoy no tienen un duro para comprar jugadores (menos Barça y Real Madrid, que al no ser SA funcionan casi a su antojo), Meidapro y Prisa parecen cerca de subsanar sus rencillas muy a pesar suyo, y el resto de televisiones esperan pacientes a ver si les cae algo de la jugosísima pero carísima tarta del fútbol en España.