Las profesiones más demandadas del futuro: medio ambiente

El medio ambiente está cada vez peor, pero su conservación está cada vez más de moda. Eso se traducirá en nuevos e interesantes puestos de trabajo en el futuro de sectores hoy algo dormidos.

El medio ambiente está cada vez peor, pero su conservación está cada vez más de moda. Eso se traducirá en nuevos e interesantes puestos de trabajo en el futuro de sectores hoy algo dormidos.

Año tras año, miles de alumnos salen de sus exámenes de selectividad pensando en estudiar ciencias medioambientales o en hacerse ingenieros agrónomos, biólogos y un largo etcétera de profesiones relacionadas con el medio natural. Suena bien, y hasta podría ser una profesión prestigiosa, el problema es que no hay trabajo. ¿O si? El respeto al medio ambiente, las fórmulas de reducción de emisiones, los protocolos de la UE, el Tratado de Kioto, la cumbre de Copenhague… Cualquiera diría que estos términos ponen a la ecología a la vanguardia del futuro, pero: ¿en qué repercute esto en el mercado laboral? EN los próximos años harán falta nuevos perfiles profesionales, como…

  • Ingenieros en climatización: los típicos invernaderos que tantas alegrías han dado a Almería y alrededores han de evolucionar, dada la clara evolución que también está sufriendo el clima. Así, arquitectos, biólogos y meteorólogos han de unirse en pos de seguir haciendo las huertas, ciudades y edificios más acordes con los nuevos tiempos (y con tiempo me refiero al clima).
  • Especialistas en cambio climático: y no sólo para trabajar en la ONU, que su panel intergubernamental ya está muy bien cubierto, sino para vigilar a nivel nacional, casi local, todas las barbaridades que se cometan con respecto al clima, y velar por el cumplimiento del gran tratado que algún día ha de firmarse sí o sí para revalidar el de Kioto. Por ejemplo, varios países han experimentado con provocar lluvias (antes de los JJOO de Pekín el gobierno chino lo hizo para evitar empañar las celebraciones de inauguración) y ha de haber ‘policías’ que vigilen hasta qué punto este tipo de comportamientos son admisibles.
  • Instaladores medioambientales: sin ir más lejos, la Comisión Europea impulsa un nuevo tipo de certificación para instalaciones no residenciales que obliga a reducir en un 25% la factura energética, se llama Greenbuilding. Para muestra, un botón: NH se ha acogido a la certificación implementando una docena de medidas de todo tipo en varios de sus hoteles. Y alguien ha de proponer esas soluciones medioambientales y llevarlas a cabo…

El futuro traerá nuevas demandas, está en nuestras manos satisfacerlas.