Quiebra de Hungría, suspensión de pagos en Europa

Hungría dice que está tan mal como Grecia, Europa se lleva las manos a la cabeza y al rato dicen que no, que era broma. La recuperación económica no puede estar basada en este cachondeo…

Hungría dice que está tan mal como Grecia, Europa se lleva las manos a la cabeza y al rato dicen que no, que era broma. La recuperación económica no puede estar basada en este cachondeo…

Cuando, tras más de dos meses dándole vueltas al problema de Grecia, ya con Merkel convencida de que los del sur vamos a hacer los deberes, con Obama tranquilo porque Europa no se hunde, con las bolsas más preocupadas en tocar las narices país por país que a Europa en su conjunto… Va Hungría y destapa de nuevo la caja de los truenos.

En concreto, fue el portavoz de su gobierno quien dijo que «no era exagerado» pensar que Hungría pudiera caer en default (suspensión de pagos) por culpa, por supuesto, no de ellos, sino del anterior gobierno que lo había hecho rematadamente mal a l ahora de endeudarse y además había falseado sus cuentas públicas cuando le preguntaba Bruselas. ¿A qué nos recuerda todo esto? Exacto, a la Grecia de Papandreu pidiendo perdón el pasado invierno. Las reacciones no se han hecho esperar, con la Comisión Europea diciendo que no es para tanto, el FMI diciendo directamente que no entienden porqué dicen esto los húngaros y hasta el propio gobierno de Budapest rectificando en plan ‘igual nos hemos pasado…’. Hungría no tiene euro, por lo que la UE respira aliviada, pero no deja de formar parte de los 27, y por lo tanto tampoco a Hungría podríamos dejarla caer llegado el caso…

Lo que esto demuestra, desde el humilde punto de vista de un ninja, son dos cosas: primero, el riesgo de suspensión de pagos no sólo se limita a Grecia, ni tan siquiera a los países vagos y fiesteros del sur, sino que casi cualquier país medianamente vulnerable sea por lo que sea, puede pasarlas canutas si seguimos aumentando el déficit público para sacar a nuestras economías de la crisis, con el este como punto caliente. Y por otro lado, y quizá más importante, Hungría deja claro una vez más que Europa apenas existe cuando se trata de cosas importantes, la falta de una legislación unitaria en materia de dineros provoca que cada uno haga la guerra por su cuenta y luego la paguemos todos, y si esto no cambia, tendremos más sobresaltos muy pronto, apuesten lo que quieran. Por cierto, ¿qué pensarán de todo esto los ‘lobos especuladores’ de las bolsas mundiales? La respuesta, a partir de hoy en los parqués de todo el mundo (parqués como sinónimo de bolsas, no el de tu salón, se entiende).