Test de estrés a bancos europeos, ¿para qué un test de esfuerzo?

El sector bancario europeo contiene la respiración. Estamos a punto de conocer los resultados de los exámenes finales a los bancos más poderosos de todo el continente.

El sector bancario europeo contiene la respiración. Estamos a punto de conocer los resultados de los exámenes finales a los bancos más poderosos de todo el continente.

Las pruebas de esfuerzo o test de estrés, así llamadas por su traducción literal desde el inglés, ya están aquí. Desde hace mucho sabemos el día D (mañana, viernes, para tener un fin de semana detrás para digerirlo) y la hora H (sobre las 6 de la tarde, cuando ya hayan cerrado las bolsas de todo el continente). En ese momento, el Comité de Supervisores Bancarios europeos (CEBS) harán públicos los resultados de las pruebas a las que han sometido a 91 bancos y cajas de toda la Unión Europea, unas entidades que por lo visto son representativas de hasta el 65% del espectro financiero europeo. ¿La meta? Comprobar hasta qué punto estaría el sistema bancario europeo preparado para una posible crisis como la actual, ver qué hay que hacer para que esto no vuelva a repetirse.

Peliaguda cuestión: por un lado, si los test de esfuerzo son negativos, podrían dinamitar el atisbo de recuperación económica, sembrando de nuevo dudas en los mercados. Pero, por otro lado, si los resultados son muy boyantes, la gente podría no entender porqué se les ha prestado y se les siguen prestando tanto dinero y ayudas de todo tipo a los bancos y cajas. En Estados Unidos ya se hicieron este tipo de test hace alrededor de un año, y la cosa quedó en tibieza. Si aprendemos del Tío Sam, allí también se vivió cierto nerviosismo antes y justo después de los test, pero a la larga han demostrado ser un punto de inflexión a la hora de restaurar la confianza en el sistema. No nos engañemos, si los que mandan no pensaran que eso mismo va a pasar aquí, estos test europeos nunca se habrían hecho. Nadie (al menos supuestamente) tira piedras contra su propio tejado.

Como siempre en el mundo de las finanzas, han habido filtraciones, y en el caso español éstas sitúan al BBVA y Santander a la cabeza de Europa (algo por todos ya sabido, por otra parte) y también hablan del Banco Popular como una entidad muy sana. Por otro lado, parece que Banesto, Bankinter y Banco Pastor estarían en el filo de la navaja, con posibilidades de caer al saco de los bancos que podrían necesitar de nuevo ayudas si vinieran mal dadas. Mañana saldremos de dudas.