Cambios y trucos en la Declaración de la Renta 2010

La Declaración de la Renta de 2010, o sea la del año que viene, se presenta más dura que nunca por las impopulares medidas de ajuste aprobadas por el Gobierno.

La Declaración de la Renta de 2010, o sea la del año que viene, se presenta más dura que nunca por las impopulares medidas de ajuste aprobadas por el Gobierno.

La crisis trajo consigo en España, como en muchos otros países de nuestro entorno y más allá, recortes en el gasto público y subidas en los ingresos del Estado, lo que suele traducirse en dos noticias negativas para el contribuyente: por un lado, rebajas en las ayudas, subvenciones y demás buenas acciones del Estado hacia nosotros, y por otro lado dificultades a la hora de declarar nuestros impuestos, es decir, más impuestos. Ambos puntos se dan la mano en la renovada Declaración de la Renta de 2010, por lo que conviene saber qué podemos hacer en este último mes del año para que a mediados del año que viene no nos llevemos un susto al rellenar la Declaración.

Cambios para la Renta 2010 (a presentar en 2011, claro):

  • Fin de la deducción por vivienda en propiedad (hipoteca).
  • Aumento del gravamen en el tramo a partir de 120.000 euros de ingresos anuales, al 44%.
  • Aumento del gravamen en el tramo superior, a partir de 175.000 euros de ingreso anual, al 47%.
  • Se mantienen iguales los ingresos por plan de pensiones.

Así pues, hay algunos trucos que se presentar en este final de 2010 para esquivar el ‘hachazo’ en la Declaración:

  • La más obvia: si estáis pensando en comprar una vivienda, adelantar la compra a este 2010. Ya no llegamos al aumento del IVA, que nos vino a mediados de año, pero al menos podremos seguir deduciéndonos un 15% de hasta 9.500 euros anuales.
  • Si alguien tiene la suerte de cobrar más de 120.000 o más de 175.000 euros al año, primero enhorabuena, y segundo debería adelantar los ingresos que pueda a este 2010 mediante depósitos (a plazo fijo, renta variable, fija…) con liquidación de rendimientos al contratar, no al vencimiento.

Seguiremos atentos a las tretas legales que tan felices pueden hacernos.