Ley de Morosidad: ¿en qué consiste? ¿cómo puedo aplicarla?

Me hace gracia (por no decir otra cosa) ver a Alberto Ruiz Gallardón diciendo que la culpa de que el Ayuntamiento de Madrid deba 7.000 millones de euros es de Zapatero…

Me hace gracia (por no decir otra cosa) ver a Alberto Ruiz Gallardón diciendo que la culpa de que el Ayuntamiento de Madrid deba 7.000 millones de euros es de Zapatero…

…yo diría que la culpa es del Alcalde (y del Gobierno no hablo porque hacen lo mismo pero a otra escala todavía mayor). Independientemente de lo que yo haría con la clase política de este país (ya que está mal decir en voz alta que los mandaría a todos a la cárcel, así que no lo voy a decir), hoy quiero explicar en qué consiste la Ley de Morosidad, cómo aplicarla y qué ventajas puede tener para las empresas que están esperando cobrar de las administraciones.

Parece ser que a raíz de este artículo que escribí sobre los Ayuntamientos Morosos (supongo que no sería por este artículo, aunque me gusta pensar que sí lo fue) se hizo una nueva Ley de Morosidad, que fijaba unos plazos de pago entre empresas de un máximo de 60 días y de administraciones públicas a empresas de 30 días (estos plazos máximos se empezarán a aplicar, poco a poco, desde ahora hasta 2013, donde ya serán fijos).

Parece un principio de solución, ya que la ley prohibe expresamente pagar más tarde de esos plazos (60 días 2010, 50 días 2011, 45 días 2012 y 30 días del 2013 en adelante). Entre empresas los plazos actuales son de 90 días en 2010, 2011 serán 85 días, en 2012 serán 75 días y en 2013 serán 60 días. Esta ley también ha creado una línea de crédito del ICO destinada a prestar dinero a los ayuntamientos para pagar a proveedores (traspasar la deuda al ICO).

¿Y qué pasa si las administraciones o empresas siguen sin pagar?
Pues ya podemos reclamar por escrito que se abonen dichas deudas (y los intereses de demora, claro) y el deudor dispone de un mes para pagar; si el pago sigue sin producirse (o se tiene la callada por respuesta), ya podemos llevar a juicio al moroso y solicitar el pago inmediato de la deuda (y, además, el deudor pagará las costas del juicio).

No es una solución perfecta, pero se reducen los plazos máximos, se asume que el deudor pagará los costes de los trámites iniciados, etc…Es una avance.