Predicciones económicas España 2011: consumo, paro, deuda

El año que viene seguirá siendo un año de depresión económica y financiera en nuestro país. Habrá que saber exactamente cómo de depresivo para tomar decisiones acertadas.

El año que viene seguirá siendo un año de depresión económica y financiera en nuestro país. Habrá que saber exactamente cómo de depresivo para tomar decisiones acertadas.

Seguimos mirando al futuro inmediato. Como quien no quiere la cosa, 2010 llega a su fin, pero no llega a su fin la crisis económica, ni la financiera, ni ninguna. Al menos en España, y me temo que en casi todo este mundo globalizado. Malas cifras de paro, cuentas públicas desbocadas, conflictividad social… Son términos que hemos escuchado día sí y día también a lo largo de todo este año, y que los que saben de esto dicen que seguiremos escuchando a lo largo de 2011. Así se presentan los próximos 365 días:

  • Consumo: crecerá un exiguo 0,8%. SIn trabajo y sin perspectivas favorables, la gente no compra. Y no se fabrica para no vender.
  • Consumo público (estado + administraciones regionales): bajará un 1,3% a petición de la Unión Europea.
  • Inversión empresarial: bajará el 3%, aún arrastrado por un sector inmobiliario parado o en retroceso.
  • Paro: en torno al 20%, sin novedad en el frente.
  • IPC: por fin una medio buena noticia. Se mantendrá por debajo del 2%, lo que no encarecerá los productos que todos compramos.
  • Importaciones y exportaciones: en un mercado tan parado como el nuestro, no mejoraremos ni empeoraremos, simplemente seguiremos importando más de lo que deberíamos y exportamos menos de lo deseable. Como siempre.
  • Euribor: entre el 1,7% y el 1,9% que significa aún bajo pero recuperándose, por desgracia.
  • Bolsa: dado el horrible año 2010, se espera que en 2011 suba al menos un 10% de media, pero la volatilidad seguirá presente, por lo que lo difícil será saber cuándo va a subir exactamente.
  • Euro: seguirá débil por las turbulencias en la UE, por encima de 1,20 dólares, pero poco más.

Con los datos en la mano, ahora toca sacar conclusiones y decidir dónde meter el dinero. Si es que lo tenemos, claro…