Todo sobre la ley antitabaco, subida del precio del cigarrillo

Ya queda menos para que encendamos nuestro último cigarrillo en público en España. Solo queda confirmar si será a principios o a mediados, pero será en 2011.

Ya queda menos para que encendamos nuestro último cigarrillo en público en España. Solo queda confirmar si será a principios o a mediados, pero será en 2011.

Hay quien tiene la firme convicción de que dentro de no muchos años miraremos hacia atrás y nos daremos cuenta de que fuimos los últimos ‘pringaos’ que fumaban. No faltan argumentos a favor de esta teoría: en la mayoría de los países del Primer Mundo ya no se puede fumar en casi ningún sitio, en España en los últimos años se ha reducido drásticamente las zonas para fumadores (no hace tanto fumaba el médico en la consulta, el profesor en la clase o el pasajero en el avión…) y el número de fumadores baja día a día. Y todo esto ha pasado sin sofocos ni revoluciones.

El último paso lo puede dar el Senado esa semana, ratificando la entrada en vigor del último tramos de la ley antitabaco para el próximo 1 de enero o dejándola en suspenso hasta el próximo 1 de julio. Básicamente, esta ley ya aprobada en el Congreso y sólo a falta de saber cuándo entrará en vigor, prohibirá tajantemente las zonas de fumadores (y por lo tanto, fumar) en cualquier lugar público, incluso en los bares, restaurantes y hasta en las marquesinas cubiertas de las paradas de autobús. Ahora sí, parece que es la patada definitiva al tabaco, por mucho que les duela a las www.clubfumadores.org/

Pero claro, el Gobierno gana mucho dinero con caja cajetilla que compramos en forma de impuestos, y a menos consumidores, menos recaudación, por lo que la semana pasada entró en vigor una subida de en torno al 25% en los impuestos que gravan las cajetillas (por ejemplo, el Marlboro se acerca ya a los 4,50 euros por 20 cigarros). Y es que el Ministerio de Sanidad dice que entre 2007 y 2010 no sólo no bajó el número de fumadores, sino que subió hasta el 36% de los mayores de edad en España. Algo habrá que hacer.