¿Ahorro o depósito bancario? Fondos de inversión y plazos fijos

Quien tiene dinero, en poco tiempo tendrá un depósito bancario a plazo fijo. Es la tendencia actual en un mercado financiero aún demasiado receloso hacia el riesgo.

Quien tiene dinero, en poco tiempo tendrá un depósito bancario a plazo fijo. Es la tendencia actual en un mercado financiero aún demasiado receloso hacia el riesgo.

Durante la larga época de vacas gordas, tener el dinero en un fondo de inversión era lo más parecido a tener el éxito asegurado. Ya fuera mediante planes de pensiones, hedge founds o cualquier otra propuesta, dejar nuestros ahorros a largo plazo en manos de gente que lo moviera de un lado a otro con riesgo daba siempre réditos muy apetecibles. Hoy en día, el miedo al riesgo y las bajas rentabilidades son la tónica dominante en los fondos de inversión, por lo que la ‘otra cara de la moneda’, los depósitos a plazo fijo, le ganan la batalla.

Eso se desprende de un estudio de Expansión sobre dónde ponemos los españoles nuestros ahorros (descartando variantes como debajo de la almohada o dentro de un calcetín, eso sí). Durante 2010 el dinero invertido en plazos fijos pasó del 38% del total del ahorro en España al 49% largo, mientras los fondos pasaron del casi 11% al 8% a finales del año pasado. Las agresivas campañas de captación de pasivo por parte de los bancos aprovechando la ‘distracción’ de las cajas con sus procesos de fusión, ofreciendo rentabilidades en ocasiones superiores al 4% y la implicación máxima de los gigantes del sector bancario han obrado el cambio de tendencia.

Siempre se ha hablado de los plazos fijos con inversión garantizada (la inmensa mayoría) como ‘valor refugio’ por su altísimo grado de tranquilidad, lo que nos hace pensar que la tendencia seguirá alcista. La balanza seguirá del lado de los depósitos, y eso los bancos, como todo, lo saben muy bien.