Dar de alta o cambiar de titular la luz, agua, gas…Paso a paso

Cuando compras una casa, lo primero que tienes que hacer para poder ‘vivir’ en ella es dar de alta ciertos servicios básicos que te permitan eso mismo, vivir en la casa.

Estos servicios básicos son la electricidad sin la que no tienes luz, nevera, horno…; el gas, sin la que no puedes cocinar o tener agua caliente (a menos que utilices equipos eléctricos) y la propia agua para beber, ducharte, ir al baño…

Para conseguirlo puedes estar en dos casos: que sea una vivienda nueva (o una casa en la que hace tiempo que no vive nadie) y tengas que dar de alta todos estos servicios: para lo que tendrás que escoger una compañía de cada uno de ellos, llamarles y pedir que te den de alta. Lo más probable es que te cobren algo por dar de alta (por ejemplo, si tienen que instalar algún contador o certificar alguna instalación) y luego alguna fianza por si en algún momento ven que no pagas. Esta fianza te la pueden devolver cuando des de baja el servicio, aunque no te devolverán el dinero de la instalación.

Si es una casa de segunda mano, ya tendrá dados de alta estos servicios (si ha habido alguien viviendo), para lo que necesitarás cambiar el titular, es decir, avisar a cada compañía que ya no tienen que pasar las facturas al anterior dueño, sino pasártelas a ti. Para este paso necesitarás DNI de ambos (antiguo dueño y tuyo), facturas suyas (que deberá proporcionarte y que te pedirán información para confirmar que no eres un ‘graciosillo’ cambiando de titular a gente ajena) y tu número de cuenta. Si hace falta acercarse a alguna oficina, puede que te pidan la escritura o certificado de que eres el nuevo dueño de la casa, aunque no es habitual.

Si el dueño tiene facturas pendientes con alguna compañía, te pedirán que las asumas o, si no quieres, te puedes dar de baja y volver a dar de alta, aunque tendrás que ver qué te compensa más económicamente (darse de alta puede ser más caro que, simplemente, asumir esta deuda y cambiar de titular).

Es mucho más sencillo de lo que parece. En unos días tendrás los trámites resueltos y todo en regla.