¿Cómo ahorrar en gastos de la salud? Medicamentos Genéricos

Por desgracia, la sanidad es un problema que afecta a todo el mundo: da igual que seas joven, mayor, hombre, mujer, trabajador, parado…Aparte de cuidarte un poco, es cuestión de suerte.

Por desgracia, la sanidad es un problema que afecta a todo el mundo: da igual que seas joven, mayor, hombre, mujer, trabajador, parado…Aparte de cuidarte un poco, es cuestión de suerte.

Puedes coger un resfriado, tropezarte y tener una fractura, levantarte con dolor de cabeza, tener un grano, que te pique un mosquito…y en España todo lo arreglamos con medicamentos: vamos al hospital, a la farmacia, buscamos nuestro problema en Internet…Por eso en España, el mayor gasto que existe está relacionado con la Sanidad (60.000 millones al año) y el gasto farmacéutico es casi un 25% de ese porcentaje (13.000 millones).

Por este motivo, si tienes necesidad de acudir frecuentemente a la farmacia (por tener a tu cuidado una persona enferma, o mayor, o necesitas tomar frecentemente algún medicamento…) es interesante que te informes sobre si existen medicamentos genéricos. No tienes que pensar que es un ‘medicamento’ low cost, ni de peor calidad, ni ‘parecido’ pero que no es lo mismo.

Los medicamentos genéricos son aquellos que tienen el mismo principio activo que el medicamento de toda la vida, pero suelen ser un 25-30% más económico; te pongo un ejemplo, seguramente te suene (porque lo hayas oído o lo hayas tomado) el Clamoxyl, que es una marca de antibiótico muy conocida; pues debes saber que existe un medicamento idéntico llamado ‘Amoxicilina Ratiopharm‘; cuando digo idéntico es que está hecho con el mismo principio activo (los mismos componentes, mismas dosis, mismos efectos secundarios, mismo resultado, etc), pero sin el nombre comercial y publicitado que conoces.

‘¿Y dónde está el truco entonces?’. Pues es sencillo: en la investigación y la publicidad; las empresas farmacéuticas invierten mucho dinero en investigación y en conseguir medicamentos necesarios; si lo consiguen, lo ponen a la venta y, como no, quieren recuperar la inversión que han hecho en investigación; transcurridos unos 10 años (puede variar) que dura la patente, otras empresas pueden distribuir el mismo medicamento (con el mismo principio activo, es decir, todo igual, excepto la marca). También pueden distribuirlo antes de finalizar la patente, pero deben pagar un ‘canon’ a la empresa creadora.

Aún así hay gente que, por el motivo que sea, sigue prefiriendo el medicamento ‘conocido’, el que lleva tomándose varios años, sin querer probar otras cosas. Pero para que te hagas una idea, los médicos tienen la obligación, desde hace ya unos años, de dispensar las recetas indicando el principio activo, no el medicamento, es decir, si necesitas ‘Prozac’, no te ponen ‘Prozac’, sino que ponen Fluoxetina, y en la farmacia, al verlo, te pueden indicar que la sanidad pública cubre el genérico (por ejemplo, Fluoxetina Bayvit EFG) y que si quieres uno de ‘marca’, la diferencia de precio la debes pagar tú. Para que tengas una pista, los nombres de los medicamentos genéricos suelen estar formados por: el ‘principio activo’ (por ejemplo, fluoxetina) + ‘nombre del fabricante’ (Bayvit) + las siglas ‘EFG’ (Especialidad Farmacéutica Genérica).

Para que te hagas una idea: sólo en Andalucía, el gasto farmacéutico del año pasado se redujo en un 2,79%, que equivale a 58 millones de euros; entre otros motivos (imagina el gasto farmacéutico que hay). La diferencia entre prescribir por principio activo o por ‘marca’, les ha supuesto un ahorro de 118 millones de euros.