Embargar una casa, pasos de una ejecución hipotecaria

Si conoces a alguien en la penosa situación de quedarse sin una casa que está medio pagada, sabrás de qué va un embargo judicial. Es tan triste que conviene enterarse.

Durante el pasado año, más de 93.000 viviendas fueron embargadas en nuestro país, número que parecería menos alarmante de lo que es si no fuera porque en 2009, solo un años antes, las casas embargadas también superaron las 92.000. En total, alrededor de 250.000 viviendas han sido quitadas de manos de sus dueños en España desde que empezó la crisis. Pero, ¿cómo se hace eso?

Empecemos dejando claro que ni por supuesto al propietario le interesa quedarse sin casa, ni aunque no lo parezca al banco o similares le interesa dejar de cobrar una hipoteca, por lo que a lo largo del proceso de ejecucción hipotecaria (embargo) hay mecanismos para pararla, pues no interesa.

Si tardamos 15 días en pagar, el banco nos avisa, y si se acumulan entre 3 y 4 meses de impago, nos denuncia. Hecho esto, lo normal es negociar con el banco o caja una nueva hipoteca, o incluso intentar venderla por el dinero que debemos, pero si no se llega a un acuerdo y no somos capaces de venderla, el banco nos mete en la lista de morosos. Esto hace que seamos morosos de un piso entero, pues durante los primeros pagos lo que pagamos son los intereses no la vivienda en sí… Pasados entre 6 y 18 meses del impago (dependiendo de lo saturado de la justicia en nuestra comunidad autónoma), el juez nos embargará la casa, que será subastada por la entidad para sacar un precio que vea razonable, y sino se la quedará como activo, es decir, pasará a ser parte del capital del banco.