La reestructuración de la banca, ¿cuántas cajas sobrevivirán?

El número de diferentes logos de entidades financieras que pueblan a día de hoy nuestras calles va a perder color inevitablemente en los próximos meses.

El número de diferentes logos de entidades financieras que pueblan a día de hoy nuestras calles va a perder color inevitablemente en los próximos meses.

Parece muy radical, pero expertos en la materia avisan de que, antes de fin de año, podrían quedar solo 10 cajas de ahorro operando en todo el país. Esto no es así del todo, pues cuentan como una sola caja las que nazcan de fusiones frías, es decir, las que no hagan desaparecer ‘del todo’ a sus predecesoras sino que ‘solo’ fusionen bajo una misma marca a varias cajas de ahorros que antes operaban de forma más parcial. Además, varias de esas fusiones, compras y agrupaciones varias están dando origen a bancos, no cajas de ahorros (con su cambio obligado de forma de actuar, cambios en consejos de administración, etc). Es el caso de Bankia, una de las que más fuerte ha llegado al ruedo financiero.

A día de hoy existen 17 cajas de ahorros oficiales (es decir, contando fusiones frías y agrupamientos varios) pero el Banco de España está impulsando una segunda oleada de fusiones apremiendo a las entidades a que ganen tamaño mediante su plan de ayudas a la reestructuración que empezará a tomar forma a partir del próximo 28 de marzo. Cabe señalar que hace apenas un año el número total de cajas de ahorro operativas en España eran nada más y nada menos que 45. La reestructuración está siendo poco menos que salvaje.

La idea sigue siendo romper la forma de negocio habitual en España consistente en ofrecer todo tipo de servicios en pequeñas oficinas repartidas a millares por todo el territorio español (típica sucursal de pueblo pequeño con 2 o 3 empleados que te dan una hipoteca, te custodian lo ahorros, te regalan toallas…) y cambiarlo por otro de cajas más parecidas a bancos, o directamente nuevos bancos, con profesionales más especializados y menos sucursales salpicando una geografía española que, además, estará plagada de las mismas cajas en todo el territorio.