¿Qué son las cooperativas de viviendas? ¿Qué ventajas tienen?

Las cooperativas de viviendas o inmobiliarias son una pequeña solución a la desconfianza de la gente hacia algunas promotoras y que, además, pueden suponer un ahorro importante para el comprador.

Las cooperativas de viviendas o inmobiliarias son una pequeña solución a la desconfianza de la gente hacia algunas promotoras y que, además, pueden suponer un ahorro importante para el comprador.

Imagínate que quieres comprarte una casa nueva ahora mismo; tienes muchas opciones, pero la más común es ir a una promotora que haya construido o vaya a construir una serie de viviendas, y, sobre planos (si todavía no está construida), pues comprar una vivienda. Durante el boom inmobiliario hacer este tipo de negocios era de lo más normal, pero ahora la gente desconfía de que el promotor se vaya con su dinero (tienes que dar una entrada) y no puedas hacer nada, que nunca se construya, etc…Si tampoco quieres una vivienda de segunda mano y lo que hay por ahí construido no te gusta, ¿qué puedes hacer?. Pues acudir a una cooperativa inmobiliaria y, de paso, te ahorras entre un 20 y un 30%.

¿Qué son las cooperativas inmobiliarias? Explicado de manera sencilla, son asociaciones de personas que quieren construirse una vivienda; en lugar de haber un promotor que invierta un dinero, compre un suelo, construya un edificio y luego lo vaya vendiendo; las cooperativas son la unión de varias personas que reúnen un dinero y acuden a un banco para que les financie el resto; con todo el dinero, ellos compran el suelo, pagan a un arquitecto y les construye sus casas/edificio; posteriormente, van pagando al banco una cuota (similar a una hipoteca).

¿Qué ventajas tienen las cooperativas? Pues, entre otras, que te ahorras el ‘promotor’ o intermediario (por ejemplo, un banco o una inmobiliaria) que te vende el piso, evidentemente, incluyendo su margen del 20-30% (o más o menos); luego tú decides todo (junto con la cooperativa): el diseño, el arquitecto, los materiales, etc…También existen desventajas, como que suelen ser procesos largos: hasta que se reúne un número alto (normalmente 80-90% )de compradores, los bancos suelen poner problemas para financiar todo el proyecto.

¿Qué pasa si, por algún motivo, decido no seguir con la cooperativa? Pues depende de cada cooperativa: algunas no dejan que nadie se vaya (ya que los planes se han hecho contando con ese dinero y un ‘arrepentimiento’ puede echar atrás el proyecto), otras penalizan esa posible marcha, otras quizá permitan el abandono si la persona que se retira ‘lleva’ un sustituto…

¿Esto es algo nuevo? No, en nuestro país hay más de un millón de viviendas construidas a través de cooperativas de viviendas. En tu comunidad autónoma existe una federación de cooperativas que te puede comentar los proyectos en marcha y asesorarte sobre todos los detalles.

¿Este sistema de compra es seguro?. Como dice mi padre, lo único seguro en esta vida, es la muerte; por desgracia, nadie puede asegurarte al 100% que no vaya a haber problemas con tu cooperativa (retraso en la construcción, encarecimiento, problemas con algún comprador…) pero si te asesoras bien, puedes tomar medidas: hay seguros por si a alguien se le ocurre intentar irse con todo el dinero, unos buenos estatutos que definan la cooperativa pueden evitar problemas posteriores, etc…