Descargar programa PADRE Declaración de la Renta 2010-2011

De toda la vida, hacer la Declaración de la Renta ha sido uno de los momentos más temidos y aburridos del año. Como Hacienda se ha dado cuenta, nos ayuda vía Internet.

De toda la vida, hacer la Declaración de la Renta ha sido uno de los momentos más temidos y aburridos del año. Como Hacienda se ha dado cuenta, nos ayuda vía Internet.

Sí, hablamos de la Declaración de la Renta de 2010-2011, porque aunque de lo que damos cuenta ante el fisco es de nuestros ingresos del año 2010, se presenta (se paga y se cobra, según los casos) en este año 2011. Sea del año que sea, lo que no cambia es el aburrimiento que supone hacerla. Para combatir el tedio que supone este trámite por otro lado obligatorio, Hacienda nos da dos opciones ya disponibles en su página web: solicitar el borrador de la Declaración, es decir, que nos la hagan otros y luego solo tener que revisarla y darle (o no) el visto bueno, y descargar el programa PADRE, todo un clásico a estas alturas.

Básicamente, el programa PADRE se trata de un manual de instrucciones para hacer la Renta: por un lado trae todas las indicaciones que nos darían en una oficina o en los papeles de la propia declaración; por otro lado trae una opción de guía que nos va llevando de uno a otro paso con relativa sencillez. Se trata de que nosotros mismos vayamos rellenando las casillas solicitadas con nuestra información personal y profesional (necesarios tener los justificantes de nuestros ingresos y gastos, por lo tanto) y una vez llegados al final del proceso, imprimir por partida doble la Declaración y llevarla a nuestra oficina de la Agencia Tributaria más cercana, para que se queden una copia y nos sellen la otra.

SIn duda es más sencillo pedir el borrador y esperar pacientemente a que otro haga el trabajo por nosotros, pero tampoco hay duda de que hacerlo nosotros mismos nos da un plus de seguridad. Y por cierto, si hay fallos en la Declaración, el responsable siempre es el declarante, nos la haga Hacienda, nosotros mismos o el vecino del quinto.