Fallos en la Renta Básica de Emancipación, Alquiler Joven

Que nos den dinero para poder alquilar una casa, hoy que comprar es poco menos que una utopía, en principio es una buena noticia, pero puede tornarse en pesadilla…

Que nos den dinero para poder alquilar una casa, hoy que comprar es poco menos que una utopía, en principio es una buena noticia, pero puede tornarse en pesadilla…

Una vez que tenemos claro que existe una ayuda para alquilar casa del gobierno para jóvenes, y que ya sabemos cómo se hace para que nos la den, ahora toca el lado oscuro que todas estas ayudas suelen tener. Vamos por partes:

  • Esta ayuda tributa como rentas del trabajador para la Declaración de la Renta, por lo que tendremos que pagar el porcentaje correspondiente en nuestra Declaración anual (y 210 euros al mes, al final del año, es un buen pico…).
  • Por otro lado, si en algún momento incumplimos alguno de los requisitos: mayor de 30 años, más de 22.00 euros de ingresos, cambio de domicilio… Tendremos que devolver el dinero que no nos corresponda… ¡Y con intereses del 5%!

Especialmente peligroso es este punto si en lo que fallamos es en el máximo de ingresos brutos, pues en el caso de que superemos esos 22.000 euros de ingresos anuales, tendremos que devolver con intereses todo lo que hemos cobrado durante todo ese año en el que nos hayamos pasado, y además como se crea una incidencia, se paraliza el pago en el año siguiente, que es cuando lógicamente Hacienda ‘cruza datos’ y se da cuenta de la situación.

El gran problema está surgiendo en dos supuestos:

  1. Trabajadores autónomos que no pueden saber, hasta muy avanzado el año, que van a pasarse de esos ingresos máximos, y llegado el momento ya no pueden ‘no pasarse’, pues es absurdo dejar de trabajar para no llegar a ese máximo. La única solución no es muy legal, pero se suele hacer: facturar conceptos de un año para otro. Por otro lado, al menos en este caso se pueden alegar gastos derivados de la actividad económica realizada para no llegar al máximo de ingresos.
  2. Trabajadores por cuenta ajena que, por pagas extras o indemnizaciones por despido, se pasan de ese máximo sin haberlo podido prever.